El Polideportivo Víctor Nethol de Gimnasia será escenario desde hoy y hasta el domingo de un evento histórico, no solo para el club sino también para la ciudad de La Plata y para el país: el primer Sudamericano Femenino de Vóley que se disputará en Argentina.
Luego de siete ediciones que se repartieron entre Brasil y Perú, esta vez el torneo parará por estas latitudes, y por ese motivo el programa Me Levanté Cruzado que se emite en el aire de FM Cielo dialogó con Paula Casamiquela, entrenadora de las Lobas.
“Es un privilegio enorme. Nosotros tuvimos la suerte de participar en dos Sudamericanos y siempre fueron en Brasil. Son oportunidades únicas en la vida”, sostuvo quien comanda al equipo femenino Tripero, que irá por el golpe en su calidad de anfitrión.
Recordando aquellas experiencias, y proyectando hacia la que iniciará hoy, sostuvo: “Fue algo muy emocionante y un orgullo cantar el himno mirando nuestra bandera. Pero siempre afuera. Ahora tener la posibilidad de hacerlo acá y es algo indescriptible”.
“No es un torneo que hayamos planificado. Nos estábamos preparando para jugar la Liga Nacional y de repente nos dijeron que estaba esta posibilidad”, admitió dejando en claro que la organización de este certamen fue algo tan lindo como sorpresivo.
Siguiendo por ese carril, Casamiquela valoró la importancia de que se juegue en calle 4: “Si no se jugaba en Gimnasia no se jugaba en Argentina, así que cambiamos en el momento algunos planes y nos abocamos a esto. Termina el torneo y volvemos a meternos en la Liga”.
“Tenés que bajar los decibeles y las emociones. No tenemos un plantel experto en jugar torneos internacionales, estos torneos son para disfrutarlos”, admitió con los pies sobre la tierra, y observó: “Hoy jugamos contra el mejor equipo del mundo y hay que disfrutarlo”.
A la hora de pensar en estos encuentros prefirió ir paso a paso sin grandes objetivos: “Nos tiene que dejar un crecimiento grande. No vamos a ser ni las mismas personas ni el mismo equipo después de este torneo. Vamos a tratar de hacer el mejor esfuerzo posible”.
“La presión siempre es del candidato, porque el que no tiene nada perder tiene mucho para ganar y juega más relajado. Si hay algo a lo que no vamos a renunciar es a la lucha, está en nuestro ADN esté quien esté del otro lado de la red”, cerró abriendo la puerta a la ilusión.

