Gimnasia comenzó con el pie izquierdo un cruce ya de por sí complejo ante River. En apenas 13 minutos, Manuel Panaro vio la roja directa por una entrada muy imprudente contra Fausto Vera. Y si bien Pablo Dóvalo primero le mostró la amarilla, luego corrigió a instancias del VAR y sacó a relucir el cartón rojo: a los vestuarios y su equipo con 10 para aguantar 80 minutos.
El resultado terminó condenando a un Lobo que no estaba cómodo incluso 11 contra 11, dejando en claro que esos errores no se los puede permitir. Sobre todo si se trata de un protagonista que ya los vivió, como lo sucedido con el nacido en Bolívar. Y es que lejos de ser un jugador violento, la vehemencia física le juega una mala pasada a Panaro, quien ya sufrió dos expulsiones y ambas en los primeros tiempos.
La anterior se dio en el cruce ante San Martín de San Juan por la sexta fecha del Torneo Apertura del año pasado en el Bosque. En esa ocasión, con el Lobo frente a frente ante un rival directo y el encuentro 1-0 en favor de los suyos gracias al gol de penal de Pablo De Blasis, la expulsión se dio por doble amarilla e instantes después del festejo albiazul.
Yael Falcón Pérez le mostró la primera a los 19 minutos de la etapa inicial, en tanto que la segunda llegó apenas 60 segundos después del tanto del volante que hoy por hoy milita en el Cartagena de la Segunda División de España. El desenlace a nivel personal, el mismo: caminata a los vestuarios entre lágrimas y bronca.
A diferencia de lo sucedido en el Monumental, el Lobo se impuso en aquella oportunidad. Pero no sin haber sufrido por la desventaja numérica por dos infracciones duras, yendo al piso, y muy alejadas del área tripera. Algo que sin dudas Panaro deberá corregir dentro de una carrera que se encuentra dando sus primeros pasos firmes.

