Luego de atravesar un dura semana, Estudiantes vuelve a reencontrarse con sus hinchas en UNO. Si bien los pincharratas acompañaron al equipo de Medina en Santiago del Estero y en Florencio Varela, ahora lo harán en el Jorge Luis Hirschi en el marco de la fecha 11 del torneo Clausura.
En la previa al choque con Gimnasia de Mendoza, el Estadio lució una bandera que no suele aparecer allí y que se destacó en la tarde platense. “Para ser grande hay que ser campeón mundial”, dice el trapo, junto a la imagen de la Copa Intercontinental que el club ganó ante el Manchester United en 1968.
Un mensaje claro y conciso, que llega justo tras una semana difícil donde el equipo necesitar recuperarse de cara a las semifinales de la Copa Libertadores. No solo cumple con su propósito de aliento, sino también como respuesta para todas las chicanas que le llegaron a Estudiantes por parte de Rosario Central tras imponerse en la final, donde Verón fue el principal apuntado.
Además, un exposición más de la grandeza del club y el debate acerca de los equipos grandes del fútbol argentino, que históricamente habla de cinco grandes -Boca, River, San Lorenzo, Independiente y Racing- pero otros equipos como Estudiantes y Vélez se meten en la disputa.



