Es una especie de ley de ex. Porque no fue mediante un gol, pero es de la forma que un arquero puede celebrar algo como tal: con una gran atajada. Y la verdad es que Agustín Rossi lo hizo de nuevo. En la definición de cuartos, hace siete meses, fue decisivo al atajar dos penales (a Benedetti y a Ascacibar). Y ahora, le sacó el triunfo a Mikel Amondarain, en la última del partido.
La jugada muestra que el Pincha lo fue a buscar hasta el final. En un gran partido, Estudiantes siempre quiso más, no se achicó ante el poderío de Flamengo y fue por más hasta el último minuto. Y eso sucedió en esa jugada, a los 93 minutos del partido.
Cetré desbordó por derecha, tiró el centro atrás, la pelota le quedó a Aguirre, que le hizo una gran habilitación a Amondarian. Al Vasco le quedó para la zurda, por eso la terminó acomodando con la derecha y sacó el remate con esa pierna: tenía destino de gol, pero Rossi se estiró bien con su mano izquierda, la tapó y el rebote fue desviado al córner por uno de sus compañeros.
Como fuera, fue casi otro penal atajado, porque el disparo de Amondarain fue casi a la misma altura, recostado sobre la izquierda y así otra vez el ex Pincha, que tuvo un paso por el club en el 2015/16, terminó siendo clave para que Estudiantes no pudiera festejar.

