Marcelo Torres pasó, en cuestión de segundos, de tener en sus pies la posibilidad de darle la ventaja a Gimnasia a retirarse del campo con evidentes gestos de dolor. El delantero protagonizó la secuencia más desafortunada del partido frente a Racing en el Cilindro de Avellaneda.
El Lobo tuvo un penal para dar vuelta el marcador, pero el goleador no pudo aprovechar la oportunidad. Su remate fue contenido por Cambeses, que adivinó la intención y evitó el 2-1 para el conjunto albiazul.

Sin embargo, la preocupación llegó inmediatamente después. Al momento de ejecutar el disparo, Torres sintió una molestia en la parte posterior del muslo derecho y quedó tendido sobre el césped. Rápidamente pidió el cambio y encendió las alarmas en el banco tripero.
Ante la imposibilidad de continuar, el cuerpo técnico dispuso el ingreso de Manuel Panaro, mientras el delantero dejaba el campo con bronca por el penal fallado y preocupación por la lesión. Ahora, todas las miradas estarán puestas en los estudios médicos que le realizarán en las próximas horas para conocer el grado de la lesión.
El penal errado por Chelo Torres
Cambesses y Nacho, a consolarlo
Una vez consumado el cambio, ambos jugadores se acercaron al banco de suplente para consolar a Torres, que estaba muy afectado por la jugada y la posterior lesión. De hecho no se fue al vestuario inmediatamente y le costó desplazarse hasta allí.


