Estudiantes inició el segundo semestre como terminó el primero, desorientado y sin una idea de juego. Luego de perder la Supercopa con Vélez, ahora el Pincha agudizó su mal momento con un traspié ante Unión en el Torneo Clausura. Lo único positivo estuvo bajo los tres palos.
El arco del equipo de Eduardo Domínguez estuvo en discusión en el último tiempo, ya que Matías Mansilla no daba seguridad. Por ese motivo llegó el experimentado Fernando Muslera, cuatro veces mundialista con Uruguay, con la esperanza de darle solidez a un puesto difícil.
Luego de un debut en el que poco pudo hacer ante el Fortín, ya que le llegaron solamente en las dos jugadas que terminaron en gol y él no tuvo responsabilidad, el histórico arquero de la Celeste dejó en evidencia su jerarquía en Santa Fe más allá de la derrota.
Fernando Muslera fue el único jugador que aprobó en el estreno de Estudiantes en el nuevo torneo. El uruguayo fue ni más ni menos que el gran responsable de que el equipo del Barba llegue al final todavía metido en partido y de que no pierda por un marcador abultado.
El flamante refuerzo albirrojo sencillamente evitó lo que pudo haber sido una catástrofe. En total contó con siete atajadas, en un encuentro en el que, de los cuatro del fondo, no lo ayudó ninguno. Apenas algo de Santiago Núñez, el único que mostró un poco de orden.
En especial se destacó en dos intervenciones: una buena atajada a Cristian Tarragona en el PT, en la que estuvo rápido de piernas, y sobre todo un atajadón a Lucas Gamba en el ST, en el que evitó el gol con un manotazo salvador después de achicar con mucha velocidad.

