Lionel Messi, de repente, sacudió el paddock de la Fórmula 1. El capitán campeón del mundo fue el invitado estrella del Gran Premio de Miami, y generó una revolución con su presencia, al punto que se robó por un buen rato toda la atención de un mundo muy especial y que él visitó después de mucho tiempo.
Primero, fue invitado por Mercedes a su box. Allí, sus hijos recibieron toda la indumentaria de la escudería y además de posar con George Russell y Andrea Kimi Antonelli, los pilotos del equipo alemán, también se subió al auto del joven italiano, que hoy es el líder del campeonato y el que terminó ganando el GP de Miami. Es decir, el 10 le trajo suerte.

Leo y Franco, juntos
Luego, llegó el momento más esperado por los argentinos. Su encuentro con Franco Colapinto. Aunque resulte extraño, la escudería francesa no fue la que invitó a Leo a su box, pero finalmente se dio la foto que se imponía. Leo con Franco, ahora en el terreno del piloto, ya que anteriormente se habían visto en el entrenamiento del Inter de Miami.

Messi y su visita al GP de Miami
Leo se mostró muy contento de estar en la carrera que se adelantó para las 14 por amenazas de tormentas a la hora que estaba prevista (las 17hs) y contó brevemente sus sensaciones, en diálogo con ESPN. Si bien ya había estado en el GP de España en 2008, visitando el box de Red Bullo en aquella ocasión, Leo lo vivió como una primera vez.
“Estoy disfrutando con la familia y los chicos y viviendo esta experiencia por primera vez. Teníamos ganas de saludarlo a Franco también, que nos había quedado lejos (por la distancia entre el box de Mercedes y Alpine)”, contó Leo, mientras firmaba autógrafos sin parar.
También estuvo Del Potro
Juan Martín Del Potro, el ex tenista argentino, también fue otra de las personalidades que se acercó al circuito de Miami para saludar a Franco Colapinto y sacarse una foto entre dos hinchas de Boca.

