Maravilla Martínez no para. Nada parece detenerlo, ni los agravios de colegas, ni las dudas por su edad. Es él contra el reloj pero es él a favor de la convicción. “La vida está para desafiar cosas grandes. No voy a decir mañana me voy a levantar y la voy a dar de comer a las palomas, no. A mí dejame entrenar para desafiar a Golovkin. Yo quiero eso, me gustan los grandes desafíos. Me gusta agarrar las riendas de mi vida. Estoy buscando una evolución personal. La que vale de verdad“, dijo hace un puñado de días después de noquear al colombiano Jhon Teherán en su demorado debut en el Luna Park.
Con sus 48 años tallados a mano Maravilla dirigió una clínica en el Estadio UNO de Estudiantes donde más de 50 pugilistas (entre los que practican boxeo en el club y algunos invitados de la región) entrenaron y recibieron varios consejos y enseñanzas de parte de quien supo levantar el título del mundo de los livianos.
La Masterclass se realizó en el bajo tribuna de 115, sitio habitual de los entrenamientos y grandes eventos que realiza el Boxeo albirrojo que se encuentra bajo la dirección de “Rocky” Bustos que no escatimó en elogios para con el quilmeño y compartió sensaciones con Infocielo y Cielosports: “Estamos orgullosos, contentos, satisfechos con la clase porque tiró tips súper eficientes, re productivos. En lo humano su mensaje le llegó a los chicos, estamos súper felices, el cuerpo técnico (compuesto también por Luis Rivera y Franco Mackievy) como para los y las alumnas tanto de competitivo y del recreativo“, cerró el crédito de La Favela.
“La vida es maravillosa. Y esa parte maravillosa te la da la constancia, el perseguir sueños constantemente, si no es un sueño es otro. Si no es un sueño, que sea otro pero no se queden. No se queden, no pierdan tiempo porque la vida se pasa“, dijo Martínez en conferencia y agregó: “ Yo sé que buscar un nuevo título es una quimera, casi un suicidio pero… ¿y si lo logro?”
Antes de la clínica, “Maravilla” recibió varios presentes del club, entre ellos la camiseta titular de RUGE, que fue entregada por el Secretario General, Bruno Salomone que le brindó la bienvenida junto a Miguel Menno.


