Fue una imagen muy curiosa. Y se dio antes del partido. Ahí, mientras los jugadores uruguayos del Flamengo hacían el reconocimiento del césped de UNO y compartían unos mates, Giorgian de Arrascaeta observó la estatua de Bilardo que está sobre los palcos de UNO y enseguida se acercó a sacarle una foto al Doctor campeón del mundo. Mientras, sus compatriotas De la Cruz y Varela observaban la situación.
La cuestión es que el 10 y figura del Mengao se llevó un recuerdo que, de algún modo, también implica un reconocimiento a la figura de Bilardo, cuyo legado no pasa inadvertido para nadie. Y menos, para un país vecino, que vivió su historia desde cerca, incluso en el propio Mundial 86 (su Selección eliminó a la Celeste en octavos).
Lo concreto es que, luego, durante el partido, el volante uruguayo duró apenas 20 minutos en cancha. Luchando una pelota con Piovi, terminó cayendo mal con su hombro derecho y salió lesionado. Una situación que no sólo preocupa al Mengao sino que, a tan poco del Mundial, también inquieta a Marcelo Bielsa.
De hecho, el volante tuvo que ir a hacerse estudios al Instituto Médico Platense, ubicado enfrente del estadio, por lo que ni siquiera se quedó en UNO mirando lo que resta del partido. Allí se constató que sufrió la fractura de la clavícula derecha, por lo cual estará de cuatro a seis semanas inactivo. Así, su Mundial está en peligro, porque es posible que llegue, pero lo hará con poca actividad, ya que para el debut de Uruguay quedan exactamente 45 días.

