Fue una reunión muy caliente. Aunque hayan buscado bajarle el tono, aunque haya despertado llamados y mensajes a los medios, incluso varios intentos de “silenciar a la prensa” (casi una práctica habitual de esta nueva gestión, de intervención y persecución permanente), fue una de las cumbre más calientes de los últimos tiempos. Tanto, que dejó secuelas. El duro cruce que tuvo el plantel con el presidente Carlos Anacleto tras el partido contra Banfield, a causa de las deudas en los salarios, tuvo efectivamente sus consecuencias.
Si bien el reclamo de los jugadores surtió efecto, ya que a las pocas horas la dirigencia acercó una promesa de pago, el vínculo entre las partes sufrió los efectos de esa tensión que necesitó, incluso, la intervención del capitán Nacho Fernández para calmar los ánimos. Pero aun así, dos integrantes del plantel que conduce Pereyra quedaron fuertemente apuntados por la Comisión Directiva. Un episodio que podría traer consecuencias de cara al futuro del equipo.
El entrenador y sus dirigidos se encuentran atravesando un buen momento deportivo, ya que más allá de la derrota en el Clásico y de la eliminación de la Copa Argentina, se mantiene en lo más alto de la Zona B y en puestos de copas internacionales en la tabla anual. Pero la economía del club no es la mejor y comenzó a afectar el ánimo de los futbolistas.

Como publicó Cielosports.com, luego del empate con Banfield en el Bosque, el plantel se reunió con Anacleto para expresarle al presidente su malestar por la deuda salarial que lleva ya dos meses. Aunque en un principio la reacción del dirigente no fue la esperada, con el correr de las horas hubo un nuevo acercamiento entre las partes y una promesa de pago que tranquilizó las aguas.
Dos futbolistas entre ceja y ceja
De todas maneras, y justo en la recta final del torneo Clausura, donde el Lobo peleará por ingresar a los playoffs y asegurar su lugar en el plano internacional en la temporada 2027, la relación quedó tensa y la acalorada reunión que existió en el vestuario dejó sus secuelas. Principalmente con dos futbolistas del plantel.
Tanto Augusto Max como Matías Melluso quedaron fuertemente apuntados por la dirigencia por ser quienes más se expusieron en el reclamo. Dos jugadores con poco rodaje en los últimos partidos y de bajo rendimiento en sus últimas apariciones. Max tuvo un Clásico para el olvido y fue reemplazado en el entretiempo ante el Lobo mendocino. No sumó minutos en los últimos tres partidos. El lateral participó de solo dos encuentros en lo que va del Clausura y acumula 41 minutos en cancha.

De momento, un conflicto que parece haber encontrado solución, pero un fuerte cruce en los vestuarios que marcó un punto de quiebre en la relación de algunos jugadores con la dirigencia y que podría trae consecuencias en el futuro, sobre todo a fin de año, cuando ambos futbolistas tengan que definir su futuro en el club, ya que ambos deben renovar sus contratos. Continuará…



