La presencia de Giorgian De Arrascaeta en el banco de suplentes de Flamengo fue una de las grandes sorpresas de la previa del partido ante Estudiantes. A menos de un mes de sufrir una fractura en la muñeca izquierda, el mediocampista uruguayo volvió a meterse en la consideración del entrenador Leonardo Jardim y quedó a disposición para la revancha de la semifinal de la Copa Libertadores.
La noticia tomó por sorpresa porque los primeros pronósticos indicaban que el futbolista difícilmente pudiera estar disponible para los dos cruces frente al Pincha. La lesión se produjo el 28 de septiembre, durante el amistoso que Uruguay le ganó 4-1 a Corea del Sur, y obligó al jugador a pasar por el quirófano el 1° de octubre.
En un principio, los plazos de recuperación estimados eran de entre seis y ocho semanas, un período que prácticamente lo dejaba afuera de toda la serie. Sin embargo, el enganche comenzó a trabajar con pelota durante los días previos a la revancha y Flamengo mantuvo la expectativa de recuperarlo antes de lo previsto.
Aunque todavía no estaba reintegrado plenamente a los entrenamientos colectivos, su evolución abrió una puerta que parecía cerrada. Finalmente, Jardim decidió incluirlo entre los relevos, una señal de que el cuerpo técnico evaluó la posibilidad de contar con él durante el encuentro.
La incógnita ahora pasa por saber si tendrá minutos y en qué condiciones podría hacerlo. Su presencia en el banco no significa necesariamente que vaya a ingresar, pero representa una alternativa inesperada para Flamengo en un partido en el que está en juego el pasaje a la final de la Libertadores. Y muchos aseguran que es una carta que el DT se guarda por si hay definiciones por penales, teniendo en cuenta que el uruguayo es uno de los especialistas en la materia.
Para Estudiantes, la noticia supone un nuevo elemento a tener en cuenta en la planificación del encuentro. Lo que parecía una baja prácticamente confirmada terminó convirtiéndose en una sorpresa de último momento. Flamengo recuperó una posibilidad que parecía perdida y De Arrascaeta quedó a la espera de su oportunidad en una noche decisiva en el Maracaná.


