Tremenda. La derrota. La paliza. La goleada. Tras perder ajustadamente contra Estudiantes por 2-1, Cusco volvió a jugar por el torneo Apertura peruano y se comió un baile histórico y humillante contra Alianza Lima: cayó 8 a 0. Sí, una paliza total del equipo del argentino Pablo Guede contra el del uruguayo Alejandro Orfila, que había sacado chapa en La Plata del encuentro de su equipo por la Libertadores.
Cusco había llegado al partido contra Estudiantes descansado porque no había tenido fecha por el torneo local, pero el regreso a esa competencia no pudo ser peor. Jugó el mismo día que el Pincha (ambos este sábado) y, también de visitante (en su caso en Lima) y fue bailado de principio a fin por el local: le hizo el primer gol a los 15 minutos y el último a falta de 11′ para el final. Es decir, que hasta tuvo margen para que la goleada fuera mayor. Lo perdonó.
Nunca en la historia Alianza Lima, uno de los grandes de ese país, había ganado por 8-0. Por eso, hizo historia: es la segunda goleada con más diferencia registrada en los libros del fútbol peruano, solo superada por el 12-0 de Sporting Cristal a Unión Comercio en el Clausura 2024.
Sí, de una actuación digna ante el Pincha a un verdadero papelón en el fútbol peruano. Así pasó Cusco en sólo cuatro días. Porque encima Orfila puso el mismo equipo que jugó contra Estudiantes, pero que expuso todas sus debilidades en un partido.
Orfila se hizo cargo
“Recién llego. Sé que es una derrota durísima, asumo mi responsabilidad. No estuvimos en la cancha. Pero estamos preparados para salir de esta situación”, dijo Orfila tras la paliza.
“Tenemos que asumir esta derrota como tal. Ha sido una derrota muy dura, no esperábamos una situación así. tenemos que recapacitar sobre todas las cosas. No lo esperábamos de ninguna manera. No tiene explicación. Lo que tenemos que juntarnos entre nosotros, analizar. El equipo venía muy bien, venía respondiendo de buena manera y desgraciadamente fue una derrota muy dura”, agregó el ex DT de Gimnasia sobre el 0-8.

¿Cuándo vuelve a jugar por la Copa?
La ventaja es que no tendrá esta semana Copa Libertadores y eso le permitirá recuperarse, al menos con tiempo: el choque contra Independiente Medellín, también de visitante, será recién el jueves 30 de abril.

