En una jornada cargada de emoción por la despedida de Eduardo Domínguez, hubo una escena paralela que terminó robándose parte del protagonismo en UNO. Porque si algo caracteriza a Estudiantes de La Plata es que sus hinchas celebran detalles que en otros lados pasarían inadvertidos. Y esta vez no fue la excepción.
En pleno segundo tiempo, uno de los alcanzapelotas ubicados detrás del arco que defendía Burray comenzó a protagonizar un cruce silencioso con el arquero rival. El juvenil movía los carteles publicitarios —donde se apoyan los balones— y demoraba la reposición, una clásica “viveza” que sacó de quicio al guardameta.
La situación se repitió varias veces hasta que el arquero llamó al árbitro. Entonces intervino Andrés Merlos, quien decidió expulsar al adolescente del campo de juego. Una medida que encendió la chispa en la tribuna.
Lejos de reproches, el chico se fue bajo una ovación cerrada de la platea, que lo despidió al grito de “¡Estudiooo, Estudiooo!”. La picardía fue celebrada como una muestra más del ADN competitivo que los hinchas sienten como propio.
En una tarde atravesada por la nostalgia y los homenajes, la “bidoneada” del alcanzapelota aportó una cuota de color que rápidamente se viralizó en redes. Porque en UNO, hasta los detalles mínimos pueden transformarse en bandera.

