De la noche a la mañana, Estudiantes se desayunó con una noticia inesperada, que de alguna manera complica a Eduardo Domínguezde cara al rearmado de la ofensiva. Javier Correaaceptó la millonaria oferta de Colo Colo y el cordobés dejará el Pincha tras apenas seis meses en un club en que hizo mucho en poco tiempo.
Tras diez goles convertidos, algunos de ellos fundamentales como el que hizo ante Boca en UNO, y la obtención de la última Copa de la Liga, quien siempre ha sido un deseo de la Secretaría Técnica del Pincha dejará la institución para jugar en el Cacique bajo las órdenes de Jorge Almirón.
El suculento contrato personal, la posibilidad de disputar octavos de final de la Copa Libertadores y también la buena cantidad de dinero que ingresará a las arcas del León terminaron siendo determinantes para una situación que sacudió el mercado de pases en City Bell, y que ahora deja un hueco difícil de llenar.
Sin embargo, el propio protagonista de alguna manera había avisado lo que sucedería. Y es que quizás no muchos lo recuerden, pero tras la obtención del título en Santiago del Estero frente a Vélez, el ex Racing y Colón declaró ante la prensa: “Vine para ser campeón y me voy campeón”.
En aquella oportunidad, las palabras elegidas parecieron más una mala selección de tiempos verbales que otra cosa. Lo concreto es que lo expresado ese 5 de mayo terminó siendo premonitorio. Correa dejará Estudiantes tras poco más de seis meses, 10 goles convertidos en 28 partidos, y nada menos que una nueva estrella bordada en el escudo de la institución.
Javier Correa y aquel mensaje tras la conquista de Estudiantes
Javier Correa en Estudiantes: los goles importantes y el sentido de pertenencia
Más allá de lo hecho sobre el verde césped, en su escueto pero fructífero paso por el Pincha, Javier Correa se mostró siempre muy cómodo con lo vivido puertas adentro. En más de una oportunidad supo valorar el grupo de trabajo y lo todo lo bueno que se encontró en su regreso a la Argentina tras su paso por México.
Tal es así que en una de sus primeras notas con la prensa en City Bell, destacó: “He pasado por muchos clubes y creo que las cosas que encontré acá no se ven mucho. Estudiantes es familia. Es un club abierto para sus hinchas. Que vengan 200 personas a verte a un entrenamiento, eso habla de lo que es Estudiantes, que es una familia”.
Esa comodidad supo trasladarla y hacerla evidente en el campo de juego, con números que dejan en claro su gran rendimiento con la camiseta albirroja. Fue el goleador de los de Domínguez en el primer semestre, en el cual facturó en todas las competencias que disputó el León.
Dentro de sus 10 goles hay uno a Argentino de Monte Maíz en su estreno en el León por Copa Argentina, 3 en la Copa Libertadores, 4 en la Copa de la Liga (incluido aquel trascendental ante Boca en UNO), uno en la Liga Profesional y uno en la Supercopa frente a River en Córdoba.
Además, también fue protagonista de una polémica ante Gremio, en lo que fue aquel empate 1 a 1 que cerró la fase de grupos. Al dejar la cancha en el Couto Pereira, el cordobés se cruzó con los hinchas del Gaúcho, mostrándoles el escudo del Pincha y remarcando las cuatro Libertadores obtenidas.
El gesto de Correa en Brasil

