El del lunes no será un partido más para Guillermo Barros Schelotto, ya que volverá al Boque para enfrentar a su amado Gimnasia con un condimento especial, ya que será la primera vez que se enfrente con su hijo Nicolás.
Con el Lobo un poco más relajado tras la enorme victoria ante River, el Mellizo se refirió a lo que significará jugar ante Gimnasia, a quien ya enfrentó en cinco oportunidades desde que comenzó su carrera como deté.
“Gimnasia es mi casa, pero debemos ser profesionales y afrontarlo como tal”, contestó escuetamente el Mellizo al ser consultado por la particularidad del cotejo del lunes próximo, dejando en claro su postura y tratando de no herir susceptibilidades del lado de Vélez.
Los cinco cruces del Mellizo como DT rival en el Bosque
- Torneo Final 2014 (Fecha 17): Gimnasia 0-0 Lanús.
- Liguilla Pre Sudamericana 2015 (Partido de vuelta): Gimnasia 1-2 Lanús. Gol de Mazzola.
- Primera División 2016 (Fecha 9): Gimnasia 0-3 Boca.
- Superliga 2018 (Fecha 25): Gimnasia 2-2 Boca. Goles de Colazo y Alemán.
- Superliga 2019 (Fecha 10): Gimnasia 2-1 Boca. Goles de Faravelli y Comba.
Guillermo y un cruce especial ante su hijo
Si para GBS era raro ir al Zerillo como técnico adversario de su Lobo, el escenario ahora es todavía más extraño. Porque Nico será probablemente el compañero de Augusto Max en el centro del campo. Y su viejo podrá verlo en primera fila por primera vez en Primera. Algo que no pudo hacer hasta acá de manera presencial.

Y es que el día en el que Nicolás debutó —en el Clásico en UNO frente a Estudiantes—, Guillermo estaba en Junín: a la misma hora que el derbi de La Plata, Vélez jugó ante Sarmiento. Así las cosas, se perdió la chance de ver al menos por tevé la presentación del volante central en la máxima categoría.
Está claro que Guillermo sí pudo por televisión ver el triunfo de Gimnasia contra River. Un partido en el que Nico jugó bien, al igual que buena parte del Lobo. Aunque lo del lunes será diferente. Completamente distinto. Porque podrá ver a Nico en su primer partido en el Bosque, en su casa, en la élite del fútbol argentino. Y lo tendrá de cerca.
Qué especial ver al pibe. Qué especial enfrentar a papá. Todo en una semana. En un encuentro clave que para Vélez será importante para mantenerse lo más arriba posible en la Zona B y clasificar más cómodo a los playoff. Pero que también tendrá ese condimento extra.

