Gimnasia ya dejó atrás el Clásico Platense ante Estudiantes, con un empate sin goles en el que cumplió uno de los deseos de Leonardo Madelón desde que regresó al club, sumar. El DT ya lo ha dejado en claro en más de una oportunidad: si los suyos no pueden ganar, resulta vital no perder para seguir acumulando unidades en su compleja lucha por evitar el descenso.
Actualmente en la anteúltima colocación de la tabla general junto a Vélez (ambos con 37), de terminar la Copa de la Liga hoy mismo, el Lobo y el Fortín deberían jugar un partido desempate para ver quién acompaña a Arsenal de Sarandí a la Primera Nacional la próxima temporada. Los del Viaducto ocupan ese lugar por los promedios, mientras que el Tripero y los de Liniers, por ser quienes le siguen en la acumulada, algo que se implementó para este 2023.
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Sin embargo, si uno repasa lo que han sido las últimas temporadas de Gimnasia, no puede dejar de pensar qué sucedería si los descensos fueran, como tradicionalmente han sido, sólo por promedios. Ante ese escenario, el panorama sería completamente diferente para el Albiazul, ya que las muy buenas campañas con Néstor Gorosito al frente lo tienen hoy por hoy en la ubicación 12, con 153 unidades en 113 partidos jugados, lo que da un coeficiente de 1.353. De hecho, ese beneficiaría también a Vélez, hoy su contrincante pero en ese aspecto su inmediato perseguidor, en el puesto 13 y con el mismo promedio que los de Madelón.
Además, pensando incluso en la temporada 2024, el Lobo tampoco tendría problemas a priori para el año entrante. Y es que pese a que se la va una campaña de 51 unidades, aún permanecerá entre los primeros 15 promedios, muy por encima de Vélez, Colón, Lanús y Platense, por nombrar a quienes tendrán su lucha en esa tabla.
Lo cierto es que el cambio en cuanto al proceso de descenso complicó la historia para un Tripero al que lo persigue la urgencia fin de semana a fin de semana. Y que ahora tendrá una dura prueba el domingo en Córdoba, momento en que visitará a Instituto.

