Francia volvió a enviar un mensaje contundente en el Mundial 2026. La selección gala derrotó a Noruega y cerró la fase de grupos con puntaje ideal, consolidándose como uno de los equipos más fuertes de la competencia y alimentando la ilusión de volver a levantar la Copa del Mundo.
La gran figura de la jornada fue Ousmane Dembélé, autor de un espectacular hat-trick en apenas media hora de juego. El delantero francés tuvo una actuación descomunal y fue el principal responsable de una victoria que dejó en claro el potencial ofensivo de un equipo repleto de estrellas.

El triunfo tomó todavía más relevancia por el contexto. Si bien Noruega presentó una formación con varias modificaciones y preservó a varias de sus figuras, Francia no mostró contemplaciones y aprovechó cada espacio para marcar diferencias. Los galos finalizaron primeros en el Grupo I con tres victorias en tres presentaciones y nueve puntos sobre nueve posibles.
Más allá de los nombres propios, lo que impresiona es la profundidad del plantel francés. Con Kylian Mbappé, Michael Olise, Désiré Doué y Dembélé como principales armas ofensivas, Francia exhibe variantes de sobra para lastimar a cualquier rival y aparece como uno de los equipos más completos del certamen.
Campeona del mundo en 2018 y finalista en 2022, la selección francesa parece decidida a volver a pelear hasta el final. Con una fase de grupos perfecta y una exhibición de fútbol ante Noruega, los dirigidos por Didier Deschamps llegan a los cruces con una advertencia para todos: Francia mete miedo y ya se posiciona como una de las grandes candidatas a ganar el Mundial 2026.

