Mañana por la tarde, Gimnasia se las verá con Atlético Tucumán por la fecha 12 de la Zona B del Torneo Clausura. El equipo de Ariel Pereyra recibirá a unos tucumanos que tienen al frente a Julio César Falcioni, una verdadera institución del fútbol argentino. Al frente de su décimo equipo, el Emperador volverá al Juan Carmelo Zerillo para enfrentarse por vez 31 ante el Mens Sana, dentro de un cruce con saldo favorable al DT. De las 30 veces previas, los suyos ganaron 14, empataron ocho y perdieron las restantes ocho.
Sin embargo, la historia de Falcioni con el Lobo no se circunscribe únicamente a los enfrentamientos. Y es que el nacido en Versalles supo defender la camiseta del Tripero en su faceta como arquero. Lo hizo allá por principios de los ´90, cuando llegó a Gimnasia tras un gran paso por América de Cali. En esa ocasión, atajó los 19 partidos de un flojo Torneo Apertura en líneas general del Albiazul, en los que recibió 20 goles. Tras ello, retornó a Vélez, de donde había surgido.

Además de ese paso, 17 años después tuvo uno como entrenador, el cual no terminó de buena manera. Se hizo cargo de Gimnasia luego de la salida de Francisco Maturana en agosto de 2007, dentro de un clima complejo a nivel deportivo e institucional. Dirigió a aquel 11 sólo 15 partidos durante el Apertura de ese año, con cinco triunfos, dos empates y ocho caídas, para luego dejarle su lugar a Guillermo Sanguinetti, el elegido por parte de la comisión directiva que asumió los destinos del Club en aquel momento.

Recién dos años después, con Banfield, logró el salto como DT que tanto buscaba. En el Taladro conquistó el Torneo Apertura del 2009 y jugó la Copa Libertadores del 2010, donde llegó hasta octavos de final para luego quedar eliminado por Inter de Porto Alegre, equipo que levantó el título. Sin embargo, aquel despegue le valió la llegada a Boca. En el Xeneize ganó el Apertura del 2011, invicto y a 12 puntos del escolta Racing, y la Copa Argentina, además de jugar la final de la Libertadores del 2012 con Corinthians, con aquel particular episodio con Juan Román Riquelme en el medio.
Se fue de Boca tiempo después, pese al alto promedio obtenido y a contar con el deseo de renovación por parte de la dirigencia, para seguir con una carrera que incluyó All Boys, Universidad Católica de Chile, Quilmes, varios regresos al Taladro, Independiente, Colón de Santa Fe y el último arreglo, con Atlético Tucumán. Más allá de su recorrido y del pasado en el Lobo, también protagonizó un emotivo encuentro con Diego Maradona, cuando el “10” estaba al frente del Mens Sana y lo visitó en el Florencio Sola.


