Facundo Castillón fue el primero, y por momentos el único, del equipo en entender que para traerse un buen premio de Junín había que dejar todo.
Sin un socio claro en el equipo, el volante se las ingenió para hacerse de los espacios y de los tiempos para darle vida a su equipo en la primera parte del partido, donde le costó mucho a Gimnasia salir de su campo.
Con un buen ida y vuelta sobre el sector derecho, fue un buen auxilio en la marca y presión pero sobre todo una gran opción en cada ataque. Castillón en pocos minutos se adueñó del equipo y se convirtió en la figura.
A los 45 minutos, después de varias arremetidas, fue a presionar a un rival sobre la derecha, le robó la pelota y sacó un centro al primer palo, por donde apareció Walter Bou para desviar el trayecto del balón y poner el1 a0 en el partido.
En el complemento se fue quedando con el paso de los minutos, pero hasta que el cansancio le comió las piernas, el volante tuvo dos oportunidades para ampliar el marcador, además de asistir a Bou en el ataque.

