La derrota de Estudiantes contra Unión en Santa Fe puede tener dos miradas. En principio, que la cabeza de los protagonistas está en la final de la Libertadores, pero la real es que el equipo dirigido técnicamente por Alexander Medina no ha estado a la altura de las circunstancias en el campeonato doméstico.
Los hombres del Cacique no hicieron pie en el Clausura de la Copa de la Liga y los números lo dejan en evidencia, ya que tan solo ganaron cuatro partidos, empataron otros dos y perdieron en ocho ocasiones, una estadística durísima, con 17 goles a favor y 18 tantos en contra.
Sin embargo, lo peor del repaso numérico llega viendo en detalle los partidos en condición de visitante, ya que de los siete encuentros que jugó fuera del Jorge Luis Hirschi, perdió seis, contra Boca Juniors, Deportivo Riestra, Sarmiento de Junín, Vélez Sarsfield, Lanús y Unión, datos contundentes y que marcan a las claras lo que llevó a Estudiantes a quedar prácticamente eliminado de los ocho mejores del Grupo A.

En Libertadores todo lo contrario
Esto dista muchísimo que de lo que se dio en Copa Libertadores, donde tuvo un saldo muy positivo, metiéndose en la final ganando todos sus partidos de eliminación directa en condición de visitante, o en realidad venció a Universidad Católica y Corinthians en los 90 minutos, y al Flamengo por penales luego de empatar.
Inevitablemente esto es un aspecto a mejorar pensando en la próxima temporada, con una campaña muy preocupante en el plano doméstico y principalmente lejos de La Plata, donde un equipo con la vara alta que tiene Estudiantes, debe hacerse fuerte si quiere ser uno de los mejores equipos de la Argentina.



