Más allá del buen empate obtenido en Córdoba la semana pasada ante Instituto, en Gimnasia hubo un protagonista que pasó una semana particular. Se trata de Eric Ramírez, que dilapidó aquel mano a mano frente a Instituto en el primer tiempo, el cual podría haber puesto adelante en el marcador a Leonardo Madelón y los suyos. Sin embargo, el punta se reivindicó ayer por la tarde ante Argentinos por partida doble, para una victoria tan buscada como necesaria.
Ante esto, y tras el 3-2, el goleador de la tarde analizó el encuentro jugado en el Bosque, pero tomando como punto de partida aquella jugada que representó el motor de la preparación para el desenlace ante el Bicho. “Después de Córdoba tuve unos días difíciles, sabía que ese mano a mano en este momento no lo podía errar. Pero son cosas que pasan. Trabajé mucho esta semana para poder volver al gol y es un desahogo lindo. Además de que hice, al final hice dos, así que contento”, reconoció el entrerriano. “La bronca fue en los primeros días, después de llegar de Córdoba. Pero se trabajó muy bien en la semana, que fue larga. Contento de haber respondido”, completó.
Seguidamente, reconoció la importancia de dejar siempre los tres puntos en el Bosque, dentro de una pelea en que luego de varias fechas Gimnasia pudo dejar atrás por el momento los puestos de descenso directo. “Es muy importante ganar. Sabíamos que de visitante nos estaba costando mucho, pero sacamos dos puntos y teníamos que ganar de local para que sirvieran. Gracias a Dios pudimos”, manifestó muy feliz.
Ya sobre el cierre se refirió a una constante de este equipo de Gimnasia, que en el Juan Carmelo Zerillo comenzó perdiendo otra vez, pero que nuevamente logró darlo vuelta. “Otro partido que empezamos perdiendo, pero son cosas que pasan”, remarcó. “Tenemos que estar un poco más concentrados pero el equipo demostró que tiene mucho carácter”, concluyó el goleador de la tarde.

