La Selección Argentina no podía pedir un mejor inicio en el Mundial 2026. De la mano de un impresionante Lionel Messi, el equipo que dirige Lionel Scaloni superó 3 a 0 a Argelia en Kansas, donde el “10” hizo de las suyas. Tres goles para su cuenta personal para un histórico hat-trick con el que alcanzó al alemán Miroslav Klose y una nueva demostración de jerarquía absoluta y vigencia total para el rosarino que está próximo a cumplir 39 años. El zurdo hizo lo que quiso en la cancha y repartió talento y magia.
Sin embargo, lo dicho se extendió también al pospartido. Y es que en zona mixta se dio un divertido intercambio entre la figura absoluta del partido y Chiqui Tapia, presidente de la AFA. Messi se había ido del campo de juego sin la pelota que le correspondía por haber marcado por triplicado, por lo que el propio Tapia irrumpió para hacérsela llegar. No obstante, el capitán no la tomó y fue el propio mandamás del fútbol argentino quien se retiró del estadio con la misma.
De hecho, el propio Tapia recorrió los pasillos del recinto muy orgulloso, con el trofeo en mano. Y al momento de retirarse, remarcó: “Acompañando a este gran equipo lleno de talentos y al mejor jugador del mundo. PD: Sí, es la pelota de los tres goles del 10; y los lentes, porque el presidente campeón del mundo se pone lo que quiere”, sostuvo el presidente de la AFA, quien nuevamente dejó en claro la gran relación que sostiene con los jugadores.
Ya en la previa del encuentro, Chiqui, Messi y Rodrigo De Paul habían compartido los clásico mates de cábala, en una pequeña reunión que suele darse desde hace tiempo antes de cada partido. El propio directivo lo mostró en sus redes sociales, como también suele hacerlo, junto al mensaje: “TODOS JUNTOS. Por mi bandera la vida yo doy”.
Lo concreto es que reina la buena convivencia entre jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas totalmente ilusionados. Y cómo no estarlo después de lo que fue una nueva muestra de Messi, quien parece no sufrir el paso del tiempo. El capitán de la Selección Argentina abrió su sexto mundial dejando en claro que el objetivo es el mismo de siempre, llegar a instancias decisivas y competir por un copa que se le negó hasta Qatar 2022, cuando pudo por fin romper la maldición.


