De estos partidos ya conocía, porque venía bajando a quien se le cruzara en frente en la Copa Argentina, pero esta vez era diferente. La final, el rival, los titulares de Gallardo, todo era un factor que lo ponía contra las cuerdas. Sin embargo, volvió a romper las especulaciones y los favoritismos, y se metió en la final de la Copa, donde jugará ante Central.
El baldazo de agua fría, el error de Alexis Martín Arias en el gol del Pity Martínez, lo dejó tieso porque no se lo esperaba, a pesar del domino Millonario. Cuando parecía que después de eso se tiraba a menos, volvió rápido a la carga y ante una desatención de la defensa de River, encontró el empate.
No fue dueño de la pelota en gran parte de esa primera parte, y le costó la creación como de costumbre. Era el mismo Gimnasia de siempre, solamente que unos kilómetros más alejado de La Plata y jugando una instancia clave en Copa Argentina.
Al término del primer tiempo terminó vivo, con uno menos pero con un partido abierto en todo sentido. Sin embargo la ilusión estaba intacta, a pesar de estar en inferioridad numérica ante uno de los mejores equipos de Argentina, las ganas y el esfuerzo de los futbolistas fueron más.
El partido pasó de ser la nada, a todo después del gol de River, y en el segundo tiempo comenzó igual. Desconcentración, pase filtrado en la defensa y gol de Pratto. Empezó a buscar desesperadamente la pelota parada y jugadas aisladas que lo acerquen al área de Franco Armani. Expulsaron a Pinola, en una jugada que tendría que haber sido penal, y el equipo de Troglio revivió.
De pelota parada el gol, y después de eso, jugando complicado por la condición física de algunos jugadores, lo mantuvo. Alexis Martín Arias se redimió de las primeras apariciones y sacó algunas pelotas que fueron claves. La defensa sacó lo que tenía adelante, y formó un paredón que no dejó pasar a la gente de River.
Terminó sufriendo, como de costumbre, pero cerró una noche marplatense a pura alegría. Los más de 10 mil hinchas que estaban presentes no se aguantaron las lágrimas, y la felicidad estuvo en cada uno de los presentes. El jueves próximo, jugará ante Rosario Central en Mendoza.



