Gimnasia pasó de no poder abrir el marcador a prácticamente liquidarlo. En solo tres minutos convirtió dos goles que fueron un mazazo para Acassuso y que le empezaron a bajar la persiana al partido. El primero fue de Franco Torres y el segundo de Renzo Giampaoli, que ganó de cabeza en el área rival y estuvo atento al rebote.
Luego de romper el cero, el Lobo aprovechó la pelota parada para estirar la ventaja. Se juntaron dos cosas necesarias para el gol: la gran pegada de Nacho Fernández y el gran desmarque de Giampaoli. Si bien el gol no fue directo, ya que el arquero logró contener el cabezazo, el central estuvo atento al rebote y la mandó a guardar.
Así las cosas, el futbolista que pertenece a Boca, que en principio no iba a ser titular por Copa Argentina, convirtió su primer gol en el Lobo en 40 partidos disputados. Un central que ganó protagonismo en el equipo y que cada vez se afirma más.

