En su visita a la Bombonera, el equipo de Marcelo Méndez no logró hacer pie durante los primeros 45 minutos del partido. Gimnasia se llenó de dudas tras el primer gol de Milton Giménez y sufre mucho defensivamente. A tal punto, que estuvo cerca de estar 2-0 abajo.
Al cabo de la primera mitad, Boca es más que el Lobo y logra llegar con facilidad al arco que defiende Marcos Ledesma. El equipo de Gago aprovechó una salida desde el córner para volver a complicar al arquero tripero, que en primera instancia respondió bien.
Barinaga tomó el rebote cerca del área y pinchó la pelota para la arremetida de los delanteros, que chocaron con Ledesma que salió firme con los puños. Sin embargo, su despeje quedó corto y lo tomó Marcos Rojo, que de cabeza disparó como venía.
Ni Castillo, ni Morales, ni el propio Ledesma pudieron alcanzar el tiro bombeado del defensor central, que cuando se abrazaba con sus compañeros festejando el segundo tanto de su equipo, identificó que la acción había sido anulada por la posición de Giménez, que quedó en el medio de los jugadores triperos que intentaron rechazar la pelota.

