Gimnasia vive días muy complicados desde lo institucional y en lo deportivo, el plantel está pronto a cumplir la tercera semana de paro y sin entrenarse. Néstor Gorosito deja de ser el técnico y el próximo martes asumirá Sebastián Romero.
Después de varios días de negociación, primero con Pipo y luego con su representante, la dirigencia que preside Mariano Cowen arribó a un acuerdo de palabra para interrumpir el contrato, el cual fue renovado en el mes de octubre.
no dejes de leer
Las partes no llegaron nunca a forjar una relación, y el vínculo estuvo siempre tenso, sobre todo por la relación que supo construir el entrenador con el ex presidente, Gabriel Pellegrino, a quien responsabilizan por el contrato que firmó meses atrás.
El factor económico fue el detonante para la nueva dirigencia, según expresan algunos dirigentes, para ponerle punto final a una relación que fue muy buena desde lo deportivo, ya que desde la llegada de Néstor Gorosito, Gimnasia dejó de pensar en el descenso y volvió a clasificar a un torneo internacional.
La situación económica infiere en cada aspecto de la institución, la cual tiene un déficit mensual de 93 millones de pesos y varios contratos del plantel profesional son imposibles para el próximo año. Después del diagnóstico que entregó la Comisión Directiva, el pasado viernes, Mariano Cowen avanzó con el representante de Néstor Gorosito, tras el encuentro que tuvo con el DT hace días en el Hipódromo, para sellar la salida, la cual será comunicada de común acuerdo.
El contrato al que arribó Néstor Gorosito con Gabriel Pellegrino, en el mes de octubre, cuando anunciaron su continuidad, hoy es inviable para la actual dirigencia y eso llevó a que desde hace semanas las partes tengan diferencias insalvables. Hoy, acordaron el final de la relación.
Después de varios encuentros, y de algunos tiempos sin diálogos, los dirigentes ahora buscan reducir el contrato personal del entrenador, un punto que hoy parece imposible para Pipo, y por eso algunos en el club ya no lo cuentan.
Las diferencias económicas, entre lo que acordó Néstor Gorosito con la anterior gestión, y lo que pretende pagar la nueva Comisión Directiva, llevó a las partes a pensar en una salida y definir un plan de pago para la misma.
Vale recordar quien dé el primer paso para la rescisión contractual deberá abonar tres meses de contrato: si lo echan, será la dirigencia; si renuncia, será el propio Pipo Gorosito.


