El plantel de Gimnasia trabaja de cara al duelo frente a Banfield por la décima fecha del Torneo Apertura y una de las principales incógnitas pasa por la situación física de Ignacio Miramón. El volante arrastra una molestia muscular desde el último partido ante Tigre y todavía no pudo volver a entrenarse con normalidad junto al resto del plantel.
El mediocampista había sido reemplazado por Diego Mastrangelo el domingo pasado y salió del campo con una molestia en el aductor, el mismo músculo que había sufrido durante la pretemporada, en el amistoso ante Lanús. Aquella lesión ya lo había obligado a perderse los dos primeros partidos del campeonato, por lo que ahora el cuerpo técnico maneja el caso con cautela.

Con este panorama, su presencia frente al Taladro aparece seriamente comprometida, aunque será evaluado nuevamente en la práctica del domingo por la mañana, que se desarrollará en el predio de Estancia Chica.
El parte médico de Gimnasia sobre Miramón

Un cambio de esquema para recuperar poder ofensivo
En la práctica del sábado, el entrenador Fernando Zaniratto sorprendió con una variante táctica para suplir la posible ausencia del mediocampista surgido en Bolívar. Contrario a lo que se especulaba —el ingreso de un volante como Castro u otro externo para mantener el esquema— el DT decidió cambiar el sistema.
El técnico probó con un 4-4-2, con Rodrigo Auzmendi como referencia ofensiva acompañando a Marcelo Torres en el ataque. En el mediocampo aparecieron Nacho Fernández por derecha, Panaro por izquierda y el doble cinco compuesto por Max y Barros Schelotto.

Si esta tendencia se confirma en las próximas prácticas, el probable equipo del Lobo para enfrentar a Banfield sería: Insfrán; Steimbach, Giampaoli, Martínez y Silva Torrejón; Nacho Fernández, Max, Barros Schelotto y Panaro; Auzmendi y Torres.

