Mientras Boca continúa buscando ténico tras la negativo de Gerardo “Tata” Martino, los nombres van surgiendo prácticamente solos teniendo en cuenta lo codiciado que es el banco de la Bombonera. En ese escenario quien no le escapó al desafio fue Carlos Ischia que, en diálogo con “Boca de Selección” no solamente admitió sentirse capacitado para volver a tomar las riendas del equipo con el que fue campeón del Apertura y de la Recopa 2008 sino que dobló la apuesta.
“Sería muy bueno volver a Boca junto a Bianchi y Veglio. No tengo problemas en vovler a dirigir si quedé en la historia: soy el último campeón internacional con la Recopa de 2008″, señaló el surgido en Vélez que acompañó a Bianchi durante su glorioso ciclo pero que también se lució como cabeza de grupo.
Más allá de todo lo que genera el Virey en Boca, Ischia puso paños fríos: “Carlos me dijo hace un par de años que ya no va a trabajar más. El cree que ya pasó su tiempo y no volvería a dirigir” y agregó que tiene “una excelente relación” con Riquelme a quien elogió: “A Riquelme no le están saliendo mal las cosas como dirigente. Es una persona en la que uno puede confiar plenamente. Sabe mucho de fútbol e inspira a los demás”.
Más allá de sus ganas y de la posibilidad de que Bianchi sea una persona de consulta permanente habrá que zanjar una diferencia con el actual presidente de Boca, Jorge Amor Ameal. “Con Riquelme me llevo bien, pero con Ameal me llevo mal, el fue el que me echó de Boca”, dijo quien también fue campeón con Deportivo Quito de Ecuador en el año 2011.
Como asistente técnico de Bianchi Ischia estuvo en los tres títulos locales de Vélez (1993, 95´y 96´) y en las tres internacionales del Fortín (Libertadores e Intercontinental 1994 y la Interamericana de 1996) para luego seguir triunfando en Boca donde cosechó los torneos locales de 1998, 1999 y 2000, las copas Libertadores de 2000 y 2001 y la Intercontinental en Tokio de 2001.



