Estudiantes ya dejó atrás la muy buena victoria frente a Defensa y Justicia en el Jorge Luis Hirschi por 3-0. El equipo de Alexander Medina, que poco a poco palpita el cruce por los octavos de final de la Copa Libertadores frente a la Universidad Católica, dio inicio frente al Halcón a un cargadísimo mes de agosto, donde prácticamente definirá su futuro en el corriente 2026. Y dentro de los encuentros que tendrá por delante, el del miércoles ante Boca por la pospuesta fecha 2 del vigente Torneo Clausura es uno de los más particulares.
Más allá de medirse con el Xeneize, rival directo pensando en la clasificación al máximo torneo continental del año entrante, se trata además de un choque con mucha historia reciente, pero que esta vez lo tendrá a Santiago Ascacibar del lado de enfrente. El Ruso jugará por primera vez frente al Pincha, frente a sus excompañeros y sobre todo frente a los colores que lo vieron desarrollarse y formarse como jugador profesional. Los mismos con los cuales conquistó nada menos que cinco títulos. Varios de ellos incluso como capitán del 11.

El Ruso hizo todo el proceso ideal de un jugador de la escuela de Estudiantes: se formó en las Inferiores, llegó a Primera División, fue vendido a Europa, volvió en plenitud, fue capitán, conquistó cinco títulos y se ganó el reconocimiento de la gente por su entrega y pertenencia. Sin embargo, su despedida estuvo muy lejana a lo hecho durante tantos años en el Country de City Bell primero y en UNO en última instancia.
Tal es así que el hincha no le perdona aquel paso a Boca de meses atrás, el cual incluso representó una buena venta para la institución albirroja, necesitada de ello. De hecho, las muestras en redes sociales en su contra todavía abundan, algo que aún no se ha podido manifestar en cancha porque la única vez en la que el Léon y el Xeneize se vieron las caras desde su traspaso, el mediocampista asistió el encuentro pero no formó parte del mismo. Lo hizo a modo de espectador y casi sin contacto con el general del público.

En esta oportunidad, el choque tendrá lugar muy lejos de 1 y 57, pero también de La Bombonera. El mismo se jugará en estadio Tomás Adolfo Ducó, de Huracán, donde los de Rodolfo Arruabarrena intentarán sumar su primera alegría en el certamen doméstico. Lo dicho tiene que ver con el mal estado del campo de juego del recinto azul y oro y las modificaciones que se viene realizando para intentar mejorar lo mostrado hasta el momento.
Son tres puntos claves para ambos no sólo para salir de las últimas ubicaciones de la tabla de posiciones de la Zona A, donde el Pincha está noveno y Boca décimo cuarto, sino también pensando en el objetivo ulterior de la clasificación a la Copa Libertadores del 2027. Todo eso con el condimento Ascacibar en el medio y una previa que, por lo menos en las redes sociales, los fanáticos del León ya empiezan a vivir con mucha efervescencia.

