Estudiantes no logró dar el golpe final, dejó el partido abierto y lo terminó perdiendo en el final. Dejó pasar una gran chance de acercarse al top 8 de la Zona A del Clausura y cada vez tiene menos chances. De todas formas, aún tiene nueve puntos en juego y piensa en la Copa Libertadores.
A pesar de las variantes y la ausencia de varios titulares importantes, el Pincha salió a buscar el partido de entrada. Se sobrepuso rápidamente a un comienzo irregular y comenzó a adueñarse de la pelota. Mucho más aún cuando consiguió la primera ventaja del encuentro a través de Cetré.
Tomás Palacios fue derribado en el área, Martínez Beligoy fue llamado por el VAR y sancionó penal, que fue bien aprovechado por Cetré. El colombiano convirtió su tercer gol consecutivo -todos desde los doce pasos- y llegó a los 15 tantos en el club. A partir de allí, el equipo de Medina dominó y controló el partido.
Un buen tramo del León donde, si bien no fue avasallante, se impuso y manejó el desarrollo. Mostró una buena cara y dejó buenas sensaciones, aunque se fueron diluyendo con el tiempo. Tuvo la posesión pero cada vez fue menos vertical, hasta que, de pelota parada, el Ciclón llegó al empate.

Un trámite parejo en el que la igualdad le quedó bien a la primera mitad. Ya para el complemento, con los cambios ofensivos de Medina y el ingreso de piezas importantes del plantel, Estudiantes se revitalizó y volvió a la carga. Sin mucha precisión ni profundidad, buscó el triunfo pero no encontró los caminos.
Merodeó mucho el área pero le faltó dar el toque final, ser más directo. San Lorenzo se replegó en el fondo y esperó su oportunidad de contra, que llegó en la última jugada del partido. Un golazo de otro partido que decretó la séptima derrota del Pincha en el campeonato y que lo dejó complicado de cara a la clasificación a los playoffs.
Estudiantes, de todas maneras, está en modo Copa y solo piensa en la Libertadores. Viene de jugar el jueves y debe pensar en la revancha en el Maracaná. Esta noche, con equipo alternativo y cansancio acumulado, se quedó con las manos vacías y ya no tiene margen de error en el Clausura.


