En cuestión de horas, el mítico estadio Maracaná será sede de un encuentro histórico para todo Estudiantes. El equipo dirigido por Alexander Medina se mide con Flamengo por el partido de vuelta de la semifinal de una Copa Libertadores que ya tiene a la espera de su rival al primero de los clubes que buscará levantarla el 28 de noviembre próximo. Se trata de Palmeiras, quien doblegó a Fluminense por penales y busca una nueva estrella continental tras la última obtenida en 2021 nada menos que ante el Mengao.
Y si bien el Verdao tiene un antecedente feliz frente al Fla, la cosa cambia en lo que se refiere al Pincha. Tal es así que cuando se enfentaron, en la edición de 1968, la misma culminó con gloria albirroja y nada menos que en el estadio Centenario de Uruguay, el mismo que será escenario de la gran definición. Es decir, Estudiantes va no sólo por Flamengo desde las 21.30, sino también por la chance de repetir una Final que terminó con la primera de las varias páginas doradas que escribió a lo largo de sus 121 años de vida.
Muy lejos en el tiempo, aquella definición poco tuvo que ver con el formato actual de final única en suelo nuetral. De hecho, se terminaron jugando tres encuentros, ya que la consagración estaba atada a los puntos que obtuvieran los participantes en los dos primeros, uno de ellos en La Plata y el otro en Brasil. Lo concreto es que tras el 2-1 en el Jorge Luis Hirschi y el 3-1 en el estadio Pacaembú, se llegó a un tercero, el cual se disputó en el Centenario de Uruguay.
Aquel 16 de mayo de 1968, fecha que continúa grabada a fuego en la historia del Pincha, los festejos de Felipe Ribaudo, a los 13 minutos del primer tiempo, y de Juan Ramón Verón, a los 37 del complemento, terminaron con la histórica consagración para los de Osvaldo Zubeldía. Lo dicho marcó a su vez el primer paso del camino en el histórico triplete que llegaría posteriormente, con la obtención de la Intercontinental meses después ante el Manchester United en Inglaterra.
Todo eso representó aquella primera gran final de la Copa Libertadores frente a Palmeiras que concluyó en el estadio Centenario de Uruguay. El mismo escenario en el que ya está instalado el Verdao a la espera de la definición, y al que se quiere sumar Estudiantes para la reedición. Eso sí, para lograrlo e intentar repetir la historia 58 años después, primero deberá dejar en el camino a Flamengo y en su casa. Tarea nada sencilla para Medina y los suyos, quienes buscan su propio capítulo dorado en el León.


