Miles de devotos se preparan para formar parte de una nueva edición de la tradicional Peregrinación Juvenil a Luján, una de las manifestaciones de fe más multitudinarias del país que este año se desarrollará bajo el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”. La caminata oficial comenzará el sábado 3 de octubre y se extenderá de manera ininterrumpida durante toda la jornada, esperando las primeras llegadas a la Basílica para la madrugada y la mañana del domingo. La magnitud de esta convocatoria viene registrando cifras impresionantes: en 2024 las autoridades contabilizaron cerca de 2 millones de asistentes, mientras que en 2025 la Provincia de Buenos Aires informó una participación superior a los 2,5 millones de fieles a lo largo de todo el operativo.
Sin embargo, para los miles de peregrinos que parten desde La Plata, Berisso y Ensenada, la travesía guarda una logística particular que la diferencia del recorrido que realizan los caminantes porteños. Mientras que la columna central arranca tradicionalmente desde el Santuario de San Cayetano en el barrio de Liniers, los fieles de la región capital bonaerense han consolidado con los años un esquema organizativo propio diseñado para optimizar el esfuerzo físico y sortear los colapsos de tránsito.

Puntos de encuentro y logística de salida en la región
La jornada para los platenses comienza bien temprano en el corazón de su propia ciudad. Los caminantes de las distintas parroquias y movimientos juveniles se concentran en puntos clave como la Iglesia de San Cayetano (ubicada en avenida 44 y 30), la emblemática Catedral de La Plata frente a Plaza Moreno y las inmediaciones del Pasaje Dardo Rocha. Desde allí, la dinámica no consiste en empezar a caminar de inmediato por las rutas, sino en abordar una nutrida flota de micros y colectivos chárter contratados por las delegaciones eclesiales para trasladar a las delegaciones hacia el oeste del Conurbano.
La decisión de no viajar hasta Liniers para iniciar la marcha a pie responde estrictamente a una estrategia de resistencia física y sentido común logístico. Trasladarse desde la capital provincial hasta Capital Federal implica realizar un trayecto a contramano de casi 60 kilómetros, cruzando los accesos metropolitanos en momentos donde el flujo vehicular se encuentra completamente paralizado por el operativo oficial. De haber comenzado en Liniers, los caminantes locales sumarían horas de desgaste previa antes de afrontar los 60 kilómetros a pie que separan a la porteña avenida Rivadavia del santuario de la Virgen.
Estrategia de resistencia y acople a la columna principal
Para neutralizar ese agotamiento y hacer la travesía viable, los micros que salen de La Plata transportan a los fieles directamente hacia localidades del oeste bonaerense como Haedo, Morón o Moreno. Es en esos municipios donde los contingentes platenses desembarcan para sumarse a pie a la gigantesca marea humana que avanza por la ex Ruta Nacional 7. De esta manera, al saltearse el primer tramo urbano de Capital Federal, los caminantes de la zona logran reducir la marcha a pie a una distancia de entre 30 y 45 kilómetros, compensando el cansancio acumulado durante el trayecto en micro.
El recorrido que une el oeste bonaerense con Luján atraviesa los partidos de Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez. A lo largo de la calzada, la Ruta 7 se transforma por completo en una traza peatonada de uso exclusivo para los fieles. Para miles de jóvenes y familias platenses, el acople en puntos como Haedo o Moreno representa el inicio formal de un esfuerzo que demanda entre 10 y 15 horas de caminata continua según el ritmo de marcha de cada grupo.

Operativo de asistencia sanitaria e hidratación en ruta
La salida oficial en Liniers está pautada para el sábado a las 10:00 desde la calle Cuzco 150, pero el flujo de caminantes se mantiene activo durante todo el día. Con el objetivo de acompañar a la multitud, las autoridades desplegarán un amplio dispositivo de seguridad y contención que comenzará a funcionar a las 8 de la mañana del sábado y se mantendrá operativo hasta las 10 del domingo. A lo largo de toda la ruta habrá puestos sanitarios, hospitales móviles, ambulancias y voluntarios para atender ampollas, descompensaciones y dolencias musculares.
El suministro de agua será un eje prioritario durante todo el camino. La empresa estatal AySA confirmó la disposición de 12 camiones cisterna ubicados en puntos estratégicos del trayecto para garantizar el abastecimiento gratuito de agua potable. Desde la organización se recomendó enfáticamente a los peregrinos llevar sus propios envases o recargables, con el objetivo de mantenerse hidratados constantemente y reducir al mínimo la generación de residuos plásticos.
Arribo a la Basílica y descongestión del casco urbano
El tramo final de la travesía contempla el ingreso de los peregrinos a la ciudad de Luján a través de la calle 9 de Julio, casi esquina San Martín, en las inmediaciones de la plaza principal. Ante la enorme concentración de fieles que se aguarda entre la noche del sábado y la mañana del domingo, los organizadores solicitaron a los caminantes no demorarse en las zonas aledañas al templo una vez cumplida la promesa o la oración frente a la Virgen, facilitando así la llegada de quienes continúan ingresando desde la ruta.
Para la comunidad de La Plata, Berisso y Ensenada, que dirá presente una vez más con numerosas delegaciones e incluso participantes llegados desde provincias lejanas como Chubut, la caminata a Luján constituye una cita de fe donde la preparación previa y la logística del viaje resultan indispensables para coronar el esfuerzo con éxito.


