Una importante concurrencia de vecinos, familias y referentes de la comunidad se dio cita en un reconocido club de City Bell para participar del denominado “Primer Encuentro en Emergencia y Discapacidad”. La jornada, caracterizada por la emotividad y la participación abierta, logró convocar a un centenar de personas que se acercaron con el firme propósito de debatir y visibilizar las complejas problemáticas que atraviesa diariamente el colectivo en materia de salud, educación y contención social.
El evento surgió a partir del impulso independiente de vecinos del barrio preocupados por la falta de respuestas institucionales y la creciente vulnerabilidad de muchas familias de la zona. Con un formato participativo y sin una agenda estricta, la reunión se transformó rápidamente en un espacio de desahogo y reflexión comunitaria donde los asistentes compartieron testimonios sobre las barreras burocráticas y económicas que deben afrontar cotidianamente.
Uno de los principales organizadores del encuentro, conocido popularmente en la zona como José “Pepe” Alfano, referente del Espacio Cultural La Carpintería, expresó a Infocielo su satisfacción por el acompañamiento obtenido a pesar de las dificultades horarias y logísticas que implicaba la convocatoria. “La verdad que estamos muy contentos porque fue comunidad, fue gente del barrio, de City Bell, vecinos, docentes; estamos totalmente sorprendidos porque es muy difícil un día de semana, a las 3 de la tarde, haber llegado a concentrar tantas voluntades, tanta gente interesada de charlar, colectivos en el área de discapacidad que hayan acompañado esta propuesta”, destacó al hacer un balance del evento.

Presencia institucional y una mesa con miradas diversas
A lo largo de la tarde, la jornada contó con la conformación de una mesa de diálogo integrada por representantes de diversos sectores sociales, sanitarios, sindicales y gubernamentales. Entre los referentes presentes estuvieron el médico Juan Riera, director del Instituto de Políticas Sanitarias de la Provincia de Buenos Aires; Andrés Roa, coordinador de cultura para personas con discapacidad en los Juegos Bonaerenses; Nancy Alarcón, del Departamento de Discapacidad de la CTA Autónoma; el sacerdote local Carlitos Gómez y representantes del Movimiento Productivo 25 de Mayo (MP25). Asimismo, se hizo presente el Secretario de Gobierno de la Municipalidad de La Plata, Guillermo “Nano” Cara.
La construcción de este espacio de representación no estuvo exenta de severas dificultades previas, según revelaron los propios impulsores de la iniciativa. La falta de respuestas de ciertas áreas gubernamentales puso de manifiesto la complejidad de articular soluciones integrales para el sector. “Me fue muy difícil encontrar y que se reporten directores de salud mental como yo pretendía tener en la mesa ahí del Ministerio de Salud. Intenté hablar con la secretaria del ministro y bueno, son cosas que a veces uno quiere llevar adelante y siempre son piedras en el camino”, señaló el organizador sobre las gestiones previas.
Sin embargo, se ponderó el compromiso de quienes sí acudieron a escuchar a los vecinos, resaltando la empatía de aquellos funcionarios que comprenden la vivencia en primera persona. Al referirse al rol de Andrés Roa, el referente barrial remarcó la importancia de la sensibilidad humana en la función pública: “Andrés Roa es una persona que también es papá de un niño autista, entonces tiene ese amor, ese cariño, ese apego. Estos son los funcionarios que jerarquizan a la función; no hay nada más lindo que esa vocación que uno tiene en la política cuando uno puede usar esto como herramienta pública para ayudar a otra persona”.

Testimonios conmovedores y la dura realidad de la familia de Ian Moche
Uno de los momentos más significativos de la jornada se vivió con la participación de la familia de Ian, un niño cuyo caso ha tomado notoriedad pública en el último tiempo. Su madre, Marlene, fue una de las principales impulsoras de la reunión, asistiendo al club luego de cumplir con la rutina diaria de su hijo. Posteriormente, el propio niño se sumó a la actividad para brindar unas palabras de agradecimiento a los presentes, lo que generó un clima de profunda emoción entre el público.
La presencia de la familia de Ian estuvo marcada por el complejo contexto de amedrentamiento e inseguridad que vienen sufriendo de manera reciente. Según se denunció durante la reunión, la humilde vivienda que habitan ha sido objeto de ataques vandálicos e intimidaciones violentas, en el marco de las derivaciones judiciales vinculadas a denuncias que involucran a figuras del ámbito político, como la diputada Lilia Lemoine. Esta situación ha generado una profunda preocupación en la comunidad de City Bell.
En relación con el difícil momento que atraviesa esta familia de la zona, el organizador barrial no dudó en dar testimonio del calvario que padecen día a día. “La familia de Ian ha pasado en todos estos últimos días y meses situaciones muy feas, de amedrentamiento a la familia, han roto los vidrios de la casa, la han amenazado hasta con un arma. Todo esto nos entristece porque nosotros somos gente común, como cualquier otra familia que vive en una casa muy sencilla, y a veces se dicen muchas estupideces, cosas que no son ciertas. Yo que soy vecino de City Bell y los conozco, puedo dar testimonio del sufrimiento y de la lucha que tienen”, afirmó tajantemente.
Testimonio de Ian Moche, activista por los derechos de las personas con discapacidad
Reclamos por escasez de recursos y la urgencia de respuestas
Durante las intervenciones del público, el eje de la conversación se centró en la acuciante falta de insumos, prestaciones y fondos destinados a cubrir las necesidades básicas de las personas con discapacidad. Los participantes coincidieron en que la quita o demoras en la partida de recursos afecta directamente la calidad de vida de las familias, dejando a las administraciones provinciales y municipales en una situación de constante exigencia para sostener los servicios mínimos.
Asimismo, se expuso un duro diagnóstico sobre el impacto de las políticas nacionales en la materia y la falta de empatía institucional frente a los reclamos del sector. En ese sentido, los organizadores remarcaron que, ante el desamparo o la respuesta represiva que perciben a nivel central, resulta indispensable que tanto el gobierno provincial como el municipio local asuman un compromiso directo y cotidiano para brindar soluciones concretas a los vecinos que no pueden esperar más.
Testimonio de Marlene Spesso, mamá de Ian Moche
“Se habló básicamente del sufrimiento, de los pocos recursos que existen para la discapacidad, toda esa plata que a la provincia de Buenos Aires tendría que haber entrado y que no ha tenido, también ha escaseado en los municipios. Vemos una dejadez, una ausencia del gobierno nacional, que más que palos y balas de goma a chicos con discapacidad no da. Entonces nosotros apelamos al gobierno de la provincia y a la municipalidad que atienda estos reclamos, que realmente si se quiere tener un futuro mejor son cosas que hay que solucionar día a día”, aseveró el vocero del encuentro.
Solidaridad comunitaria y perspectivas de cara al futuro
Frente a las falencias del Estado y la falta de respuestas estructurales, la solidaridad entre los propios vecinos de City Bell emergió como el principal pilar de contención. Durante la asamblea se remarcó que la organización popular y el apoyo mutuo son, en muchos casos, la única red disponible para resolver urgencias cotidianas en los barrios, donde los problemas de infraestructura e inseguridad agravan la situación vulnerable de las familias.
El encuentro concluyó con el compromiso implícito de continuar realizando estas asambleas para mantener visibilizada la problemática y articular ayuda directa. No obstante, los organizadores aclararon que no se fijó una fecha inmediata para una próxima reunión debido a las exigencias judiciales y personales que actualmente afronta la familia organizadora, priorizando su resguardo y bienestar en este delicado momento.
Testimonio de Juan Riera, director del Instituto de Políticas Sanitarias de la Provincia de Buenos Aires
Respecto a la continuidad de estas actividades comunitarias, Pepe concluyó explicando las razones de los tiempos organizativos: “No tenemos fecha, porque la verdad lo vamos haciendo con la familia, que también está muy ocupada con toda su vida familiar. Están muy cansados porque los están llamando a declarar en las fiscalías por todo este proceso judicial; tras que tienen el inconveniente en la familia y no tienen plata, encima tienen que ocuparse de temas legales. Por eso tratamos de respetar los tiempos, pero sí las vamos a hacer y cuando tengamos la fecha la vamos a decir, porque la gente lo pide”.


