Apenas iban cinco minutos de juego cuando Gimnasia sufrió el primer golpe de la tarde en el Cilindro de Avellaneda. En una acción que parecía no revestir peligro, el conjunto de Pata Pereyra cometió un grosero error en la salida y Racing no perdonó.
La jugada nació en las manos de Nelson Insfrán, quien decidió jugar corto para Renzo Giampaoli. Sin presión inmediata, el defensor intentó un pase hacia el centro que no encontró destino y terminó convirtiéndose en una asistencia involuntaria para el ataque de la Academia.
La pelota quedó servida para Matko Miljevic, que aprovechó el regalo del Lobo y, debajo del arco, solo tuvo que patear al palo izquierdo del arquero tripero para establecer el 1-0 parcial.

