Tras la ola polar que tiñó de blanco a la provincia de Buenos Aires con fuertes heladas y nieve en algunos distritos, este fin de semana largo por el feriado del 9 de julio desafía a las bajas temperaturas con una invitación para no quedarse adentro. Este jueves, viernes, sábado y domingo el mapa bonaerense se dibuja como un refugio de encuentros, ferias que resisten la intemperie y travesías que transforman el paisaje invernal en una experiencia colectiva.

35º Feria del libro en Maipú
La travesía cultural encuentra su primer punto en Maipú. Desde hace días, la Biblioteca Popular Municipal Juan José Elizondo celebra su sesenta aniversario transformando su espacio en la 35º Feria del Libro Local. Entre las nueve de la mañana y las ocho de la noche, las mesas cubiertas de títulos nuevos y usados se vuelven el punto de encuentro de vecinos, escritores de la región y viajeros que buscan un ritmo más pausado. Es una parada de calidez necesaria, un preámbulo de lecturas y charlas antes de adentrarse en los festejos populares que tiñen el 9 de julio.
En las instalaciones del Centro Cultural Leopoldo Marechal y la Biblioteca Municipal se podrán encontrar actividades como la presentación d libros, exposiciones, talleres, narraciones y actividades recreativas que invita a grandes y chicos a ser parte de la historia local que escribe un nuevo capitulo contando cuentos. Con la entrada libre y gratuita toda la familia es bienvenida a participar.
Tradición y festejos patrios
El Día de la Independencia desata las verdaderas fiestas comunitarias en los playones y predios ferroviarios, allí donde el espacio público recupera su sentido de fiesta colectiva. En Baradero, la cita es a las doce del mediodía en el Predio Estación de Trenes, que se convierte en el epicentro de la 17º Fiesta del Locro y la Empanada. El aroma del vapor de las ollas gigantes convive con los centros tradicionalistas y las ferias de artesanías, creando un espacio de celebración donde el reencuentro es el plato principal.
Casi en simultáneo, Carmen de Areco ofrece su propio homenaje a la vida rural con la Fiesta de la Maquinaria Agrícola en el Club Social y Deportivo, uniendo la danza y la música local con el imponente desfile de los fierros que forjan la historia del campo. La Ruta 7, kilometro 153 es el epicentro del acto protocolar, desfile de maquinarias, talleres municipales, almuerzo, música y danza. La actividad comienza a las 11horas y contará con stands de expositores y feria.
Bragado, ubicado sobre la ruta nacional Nº 5 tiene una larga historia de leyendas y afición por las tradiciones, con su mítica Fiesta Nacional del caballo, este 9 de julio es la antesala a la gran festividad que los bragadenses disfrutan en octubre. Desde la comisión invitan a la comunidad a participar de un paseo criollo por la ciudad. Para luego trasladarse a la sede “El Tropezón”.

Pasado el mediodía, el guiso de lentejas será el menú que acompañe la música en vivo, danzas folklóricas y gran servicio de cantina. Con artistas locales, Martiniano Maidana y Dante Crivelli la jornada tiene una entrada gratuita, pero instan a la comunidad a colaborar con un alimento no perecedero, que será destinado a instituciones locales.
El deporte y la fe se unen en Luján
Luján propone otra forma de habitar el espacio y la solidaridad. Desde las once de la mañana, las escalinatas de la imponente Basílica verán partir la 4º Carrera de la Virgen. Aquí el atletismo pierde su carácter meramente competitivo para transformarse en un puente comunitario, la inscripción exige la entrega de cinco alimentos no perecederos destinados a los comedores de la zona, entrelazando el deporte con el cuidado del otro en distancias que van desde los 5 hasta los 21 kilómetros.
La carrera solidaria tiene opciones de tres distancias, 5, 10 y 21 kilómetros, con la inscripción arancelada se provee a cada competidor de un kit que incluye remera oficial, medalla finisher en las tres distancias y seguro del corredor.
A 500 kilómetros se disputa la Vuelta al Lago Epecuén, el 12 de julio a las cinco y media de la mañana, bajo un cielo cerrado y helado que enmarca un fenómeno visual único, el frío del invierno hace brotar cristales de sal en la costa, creando un colchón de “nieve salada” que cruje bajo las pisadas de los corredores. Cruzar las ruinas de la villa balnearia que quedó sumergida en los años ochenta, ya sea en la modalidad de aventura o en el desafío mayor de los 60 kilómetros, se siente como transitar un pasaje suspendido en el tiempo.
23º Fiesta Provincial del Vino de la Costa
Hacia el fin de semana, el paisaje muta por completo al acercarse a las costas del Río de la Plata. Del 10 al 12 de julio, Berisso despliega la 23º Fiesta Provincial del Vino de la Costa en su Gimnasio Municipal. Es una celebración con entrada gratuita que rescata la profunda historia de los inmigrantes italianos que poblaron las zonas bajas de la Isla Paulino y el monte costero. Allí, domesticando el mimbre y la caña, sembraron la uva Isabella, una variedad americana que da vida a un vino completamente artesanal, frutal y de bajo grado alcohólico, libre de aditivos. Visitar las quintas familiares, como La Isabella, o recorrer los viñedos locales rodeados de canales de agua, es adentrarse en un universo rústico y calmo que sobrevive al ritmo frenético de las ciudades vecinas.
Durante tres jornadas se lleva adelante con distintas propuestas como presentaciones de espectáculos artísticos, venta y exposición de producción local, gastronomía regional, cultura y el histórico Vino de la Costa que forma parte de la identidad local. Organiza la Secretaría de Producción de la Municipalidad de Berisso, la Cooperativa de la Costa, y las Facultades de Ciencias Agrarias y Forestales, Ciencias Exactas y Trabajo Social de la Universidad Nacional de La Plata. La Cooperativa de la Costa de Berisso pertenece al programa Vinos Buenos Aires de la Subsecretaría de Turismo de PBA.
Sabores nacidos en la costa
En la ciudad de Berisso, se puede disfrutar del Vino de la Costa, una bebida con gran historia en la región. Sus orígenes se remontan a los inmigrantes italianos que se asentaron en las zonas bajas de Isla Paulino y el monte costero. Allí, cultivaban verduras, hortalizas y vides de la variedad americana Isabella, aprovechando la cercanía con el principal mercado consumidor del país.
La producción de este vino es un proceso completamente artesanal, en el que participa toda la familia. Se caracteriza por su distintivo aroma afrutado y su bajo grado alcohólico, que oscila entre los 9 y 10 grados. Es un producto natural, sin conservantes ni aditivos. La elaboración tiene lugar en las propias quintas de los productores, quienes han logrado preservar esta tradición en la costa del Río de la Plata.
Se trata de un compañero perfecto para la gastronomía local, ideal para maridar con asados, empanadas y fiambres caseros.La bebida se hizo popular en restaurantes, comercios de barrio, en las fondas de la calle Nueva York y en los municipios de Ensenada y La Plata.
La Cooperativa de la Costa de Berisso agrupa a un colectivo de viticultores dedicados a la preservación de una larga tradición vinícola. Esta organización, que se especializa en pequeñas producciones de carácter familiar, tiene su sede en la Avenida Montevideo 6420.
Además, algunos productores que residen en la Isla Paulino, como la quinta “La Isabella”, mantienen la esencia rústica del campo. Sus propiedades están rodeadas de cuerpos de agua, lo que crea un entorno propicio para quienes desean disfrutar de tardes tranquilas y de ocio.
Los viñedos locales brindan experiencias sorprendentes. Pequeñas pero apasionadas, las bodegas berissenses abren sus puertas a quienes deseen descubrir nuevos sabores y conocer las historias detrás de cada vino artesanal.
Cada año, en julio, se organiza la Fiesta Provincial del Vino de la Costa. Las personas pueden participar de visitas guiadas a las quintas de los productores, conocer el proceso de elaboración de las uvas y otras frutas, y recorrer la planta, ofreciendo una experiencia sensorial muy completa.
12 de julio | Arancelada
Vuelta al Lago Epecuén
Adolfo Alsina (Carhué)
A las 05:30, en el lago Epecuén.
En esta edición, parte del circuito incluye un suelo especial dado por los cristales de sal que afloran en el invierno generando un colchón de “nieve salada” en el que cada pisada se hunde unos centímetros. Las distancias con las que se lleva adelante son: Ultra Vle 60k (Vuelta completa al Lago), Vle Postas 2 X 30k (vuelta al Lago en equipo de postas de 2 integrantes),Vle Medio Maratón 21k y Vle Aventura 11k. En todas las modalidades, los participantes correrán entre las ruinas del pueblo. Organiza la Municipalidad de Adolfo Alsina.






