La polémica por la habilitación de Folarin Balogun sumó un nuevo y explosivo capítulo. Después de que la FIFA decidiera dejar sin efecto la suspensión de un partido que debía cumplir el delantero estrella de Estados Unidos tras su expulsión ante Bosnia-Herzegovina, la UEFA publicó un comunicado demoledor contra la máxima entidad del fútbol mundial.
“La decisión de ayer de la FIFA ha cruzado una línea roja”, comenzó el organismo europeo, que no ocultó su malestar por una resolución que le permitirá al atacante estadounidense estar presente en el duelo de octavos de final frente a Bélgica.
El comunicado fue todavía más contundente al asegurar que la medida es “sin precedentes, incomprensible e injustificable” y que pone en riesgo la credibilidad de la competencia. “Cuando la certeza de las reglas ya no está garantizada por quienes deben protegerlas, la integridad del juego queda en juego”, sostuvo la UEFA.
La decisión de la FIFA generó un verdadero terremoto porque Balogun había recibido una tarjeta roja directa durante el triunfo de Estados Unidos sobre Bosnia-Herzegovina, sanción que, de acuerdo con el reglamento, implicaba una suspensión automática para el siguiente encuentro.
Sin embargo, el Comité Disciplinario resolvió suspender la ejecución de esa sanción durante un período de prueba de un año, invocando el artículo 27 del Código Disciplinario. De esta manera, el goleador quedó habilitado para enfrentar a Bélgica en uno de los cruces más atractivos de los octavos de final.
La controversia creció todavía más porque distintos medios internacionales revelaron que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo contactos con Gianni Infantino para solicitar una revisión del castigo, situación que alimentó las acusaciones de interferencia política en una decisión deportiva. Algo que desató todo tipo de memes en las redes.
Desde Bélgica también manifestaron su sorpresa y estudian posibles acciones, al considerar que la resolución contradice el reglamento vigente y altera las condiciones de igualdad antes de un partido decisivo del Mundial. Por su parte, Mauricio Pochettino, el argentino que es DT de EE.UU., manifestó su conformidad por el fallo. “No hay nada que debatir, es para felicitar. Es una decisión fantástica”, sostuvo.
Así, el caso Balogun dejó de ser una simple discusión arbitral para convertirse en el mayor escándalo institucional de la Copa del Mundo. Mientras Estados Unidos celebra recuperar a una de sus principales figuras, la FIFA quedó bajo una lluvia de críticas por una decisión que promete seguir dando que hablar mucho después del pitazo final.

