Uno de los futbolistas que poco a poco se ganó su lugar en Estudiantes y que logró consolidarse como titular es Ezequiel Piovi. Entre la salida del Ruso Ascacibar y la lesión de Neves, Keki ganó protagonismo en el tramo final del ciclo de Domínguez e inició el de Medina como una fija en el mediocampo pincharrata.
Recientemente, en diálogo con Radio Provincia, el volante se refirió a su presente en el club y contó cómo se dio su arribo al club: “Yo estaba muy feliz en Liga de Quito. Pero sentí la necesidad de volver al fútbol argentino”, explicó. Luego, agregó: “Y cuando me llamó Estudiantes no lo dudé. Antes tuve posibilidades de pegar la vuelta pero esto fue una motivación extra y por eso me decidí”, reveló.
Además, Piovi fue consultado por sus objetivos en el club, donde ya conquistó dos títulos pero no se conforma: “Al estar en Estudiantes y vestir esta camiseta, el deseo es el mismo que el de la gente… ojalá que podamos hacer una Libertadores mejor que la del año pasado y llegar a una hipotética final”, se animó a soñar.

El compañero que lo impresionó y el fútbol argentino
Además, Piovi dejó algunos conceptos relacionados a su estadía en Estudiantes y en el fútbol argentino. Primero, se refirió al tiempo de juego neto poniendo como ejemplo el partido con el Fortín: “Con Vélez sentí que el juego fue muy cortado, que cualquier roce era falta. Creo que algo que se tendría que mejorar en el fútbol argentino es el tiempo neto de juego porque es muy bajo”, remarcó.
Luego, destacó el desempeño de uno de sus compañeros, con quien comparte el mediocampo y con quien logró consolidar una interesante dupla, Amondarain: “Mikel es un jugador con mucha dinámica y mucho desplazamiento. Ojalá tenga una carrera brillante porque las condiciones las tiene”, aseguró.


