En una jornada marcada por el frío polar y el aumento de tarifas eléctricas que casualmente rige desde este 1° de julio, más de 100 mil usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires, incluido La Plata, sufrieron cortes de luz durante la noche del lunes y la madrugada del martes.
En medio de temperaturas que rondaban los 0°C y un consumo récord, las empresas distribuidoras aplicaron “cortes preventivos” que afectaron tanto a hogares como a centros comerciales, zonas hospitalarias y usuarios electrodependientes.
Los cortes comenzaron a registrarse en la tarde del lunes y se intensificaron hacia la noche. Según datos del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), a las 20:40 del lunes ya había más de 40.000 usuarios sin servicio en el área de concesión de Edesur.
Apenas una hora después, el número había trepado a más de 70.000. En el caso de Edenor, se registraron interrupciones que afectaron a casi 18.000 hogares, con focos en Tigre, Tortuguitas, San Martín y Malvinas Argentinas.
La ola de frío generó un pico de demanda eléctrica que saturó el sistema. Desde Edesur explicaron que “por problemas en la generación de energía ajenos a la compañía, se llevan a cabo cortes preventivos de suministro en algunos barrios de la zona de concesión”.
En su mensaje oficial, la empresa aseguró que la falla está relacionada con “la alta demanda por las bajas temperaturas, lo que afecta la posibilidad de brindar un normal suministro”.
Cortes estratégicos: entre la prevención y la improvisación
Los usuarios afectados por Edesur y Edenor vieron cómo, a partir de las 17:00, la curva de demanda se disparaba. En paralelo, se expandía la cantidad de hogares sin luz. Los cortes fueron aplicados en forma preventiva, según argumentaron las empresas, para evitar una caída total del sistema, aunque usuarios criticaron la falta de previsión ante una situación climática anticipada.
En la zona sur del conurbano bonaerense, las localidades más golpeadas fueron Berazategui, Avellaneda, Quilmes, Florencio Varela y Lanús. En Berazategui centro, más de 18.000 usuarios quedaron sin energía por fallos vinculados a alimentadores que operan desde la subestación Ezpeleta.
En Avellaneda, Dock Sud y Wilde también estuvieron a oscuras, al igual que Bernal y diversas zonas de Quilmes Este y Oeste.
En Capital Federal, los barrios más complicados fueron Villa Lugano y Villa Soldati, donde los cortes se extendieron hasta bien entrada la madrugada. Según el ENRE, en la mayoría de los casos el servicio comenzó a restablecerse recién entre la 1:00 y las 8:10 del martes.
Apagón en La Plata: Edelap culpa al Sistema de Transporte
A la par de lo ocurrido en el AMBA, se produjo un importante corte de luz en la ciudad de La Plata hasta la localidad de Villa Elisa.
La distribuidora Edelap informó que “por causas ajenas a su operación, a las 20:10 horas se ha interrumpido la provisión de energía desde el Sistema de Transporte a la red que opera”. La empresa aclaró que recibe energía desde el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y que el desperfecto se produjo fuera de su área de control.
El apagón fue masivo. Se registraron interrupciones desde el centro platense hasta la zona norte del partido, con reportes en calles como 55 y diagonal 74, 58 entre 15 y 16, 60 y 17, 19 y 60, 51 entre 14 y 19, 70 entre 9 y 10, 135 y 66, y 68 y 133, entre muchas otras. En Villa Elisa, hubo cortes en calles como 11 y 419, 22 y Arana, y 423 bis.
Desde Edelap aseguraron estar en “permanente contacto con los operadores del sistema transportista y CAMMESA para recibir información sobre la normalización del servicio”. Además, pusieron en marcha su Plan Operativo de Emergencias, priorizando la atención a electrodependientes y centros de salud mediante generación móvil, provisión de combustible y asistencia técnica.
Frío, cortes y suba de tarifas: una tormenta perfecta
La coincidencia del corte masivo con la entrada en vigencia del nuevo cuadro tarifario generó una oleada de indignación en redes sociales. Desde hoy, 1° de julio, las tarifas eléctricas registran un incremento significativo, en línea con el esquema de recorte de subsidios promovido por el gobierno nacional. Sin embargo, para miles de usuarios la noticia fue doblemente amarga: más caro el servicio, y sin luz.
“El día que te suben la boleta, te cortan la luz. Es como una burla”, escribía un usuario desde Quilmes. Otro, en La Plata, señalaba: “¿Pagan más para quedarse a oscuras y cagarse de frío? Estamos en el horno, pero helados”.
El aumento tarifario, que afecta especialmente a los hogares de ingresos medios y bajos sin tarifa social, se da en el peor momento del año, con temperaturas más bajas que los 0°C y un consumo energético que supera los 25.000 MW, según datos oficiales.
Cómo consultar el estado del suministro eléctrico
Ante la multiplicación de reclamos, el ENRE recordó que los usuarios pueden consultar en tiempo real el estado del suministro eléctrico en el AMBA desde su sitio web: www.enre.gob.ar. Allí se puede acceder al “Mapa de cortes de suministro” y filtrar por distribuidora (Edesur o Edenor), partido o barrio.
La herramienta permite ver si el corte es generalizado o responde a una falla puntual, y también detalla si se trata de una interrupción preventiva, programada por mantenimiento o por problemas de media tensión.
Luces que no vuelven y usuarios que no entienden
La postal del lunes 1° de julio dejó una imagen difícil de digerir: hogares sin luz, temperaturas bajo cero, y boletas de luz más caras. Mientras las distribuidoras explican los cortes como consecuencia de fallas ajenas y picos de consumo, los usuarios no encuentran consuelo frente a un servicio que, además de costoso, se muestra ineficiente.
En un país con antecedentes de crisis energéticas y apagones históricos, la confianza en las prestadoras sigue en baja. La coincidencia con el nuevo aumento tarifario —más allá de las causas técnicas— refuerza una sensación generalizada: la energía se paga más cara, pero no se garantiza.
La ola polar continúa, y todo parece indicar que los próximos días seguirán con temperaturas extremas. ¿Habrá nuevas interrupciones? ¿El sistema resistirá? ¿O será, como ya se teme, un invierno carísimo y a oscuras?


