El 26 de septiembre es una fecha que quedará para siempre en la memoria de Luciano Perdomo, el juvenil que había cumplido 21 años 16 días atrás y que se consolidaba como titular en Gimnasia, se enfrentaba a los micrófonos junto a su entrenador de aquel momento, Mariano Soso, y el otrora Secretario técnico del club, Roberto Depietri, para aceptar su error de haber consumido una sustancia ilegal y hacerse cargo de la sanción que se venía.
En junio del año pasado, el volante central, era notificado de la sanción que lo iba a dejar afuera de las canchas por un año calendario. Durante ese período, como indica el minucioso informe de Cielosports, el jugador nunca dejo de entrenarse en alto nivel.
TE PUEDE INTERESAR
Pasó el tiempo, pasó Mariano Soso por el cargo de entrenador como también pasaron Facundo Sava y Hernán Ortíz pero “Puchi” no bajo los brazos y con la llegada Pedro Troglio recibió el espaldarazo que necesitaba mientras la sanción terminaba. El pibe que cometió un error no sólo puede ser tenido en cuenta sino que será titular este fin de semana cuando el lobo enfrente a San Martín en Tucumán.
La llegada de la paternidad ayudo al pibe a poder transitar esta revancha, asumió su culpa y pagó su pena en un contexto cargado de hipocresía. En el fútbol argentino un profesional no puede consumir marihuana porque queda un año afuera de las canchas, pero no importa demasiado si la AFA no tiene un protocolo para evitar nuevos abusos de menores, tampoco importa que los presidentes de los clubes sean operadores políticos, ni que los jugadores actúen como patoteros, ni que los visitantes no puedan estar en las canchas porque los operativos son deficientes y los barras tienen relaciones con el poder político.
Deberían haberle avisado al pibe que tenía un montón de cosas peores por hacer con las que no iba a sufrir absolutamente nada. Vale la trampa, pero no vale equivocarse. Toda una postal del fútbol que tenemos.
TE PUEDE INTERESAR



