Las empresas de transporte de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) encendieron las alarmas al anunciar que se encuentra al borde de una inminente restricción en los servicios de colectivo. Las cámaras representativas del sector alertaron que la grave situación económica actual pone en riesgo directo la continuidad y la regularidad de las prestaciones, señalando que los subsidios estatales y la recaudación por tarifa no alcanzan a cubrir los costos reales de funcionamiento.
Ante el descalce financiero que enfrentan, las patronales anticiparon que, de no obtener una respuesta urgente por parte del Gobierno Nacional, algunas líneas comenzarán a recortar sus frecuencias nocturnas de forma progresiva y escalonada a partir de este lunes 19 de octubre. La medida busca administrar los recursos disponibles para intentar evitar lo que calificaron como una paralización total del sistema.
Los reclamos de las cámaras empresarias al Gobierno
El conflicto se centra en el desfasaje entre la estructura de costos real para sostener la actividad y los ingresos reconocidos por la Secretaría de Transporte. Las entidades firmantes del reclamo —la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP), la Cámara del Transporte de la Ciudad de Buenos Aires (CETUBA), la Cámara de Transporte de la Provincia de Buenos Aires (CTBPA) y la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CEUTUPBA)— indicaron que, pese a mantener reuniones con las autoridades, aún no se establecieron mecanismos concretos para actualizar los números del sector.
Entre los principales puntos del reclamo se destaca una diferencia de $40.000 millones en los ingresos proyectados para el período entre junio y octubre, originada según las empresas por cálculos oficiales que sobreestimaron la recaudación esperada. Asimismo, las compañías demandan revisar los costos reconocidos para la compra de unidades, la operatividad cotidiana, las paritarias salariales, el próximo pago del aguinaldo en diciembre y los índices que penalizan la antigüedad de los vehículos en un contexto de dificultad para renovar las flotas.
Brecha tarifaria y líneas de colectivo afectadas
Un eje fundamental en la discusión radica en el valor del pasaje. Desde mayo, el boleto mínimo de las líneas de jurisdicción nacional permanece congelado en $742,81. Según las estimaciones de las cámaras, el valor real de la tarifa sin subsidios debería ubicarse en $2.494,13, lo que representa una brecha de $1.751,32 por pasaje, es decir, un 70,2 por ciento por debajo de los costos operativos requeridos.
La advertencia de reducción de frecuencias alcanza a un total de 104 líneas de micros de jurisdicción nacional que transitan diariamente entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Ante el impacto inminente sobre la movilidad de la región, las empresas expresaron sus disculpas a los millones de pasajeros que utilizan el transporte público a diario, al tiempo que insistieron en que advirtieron el escenario con anticipación y reiteraron su disposición al diálogo con el Poder Ejecutivo para arribar a soluciones inmediatas.


