La decisión se tomó luego de meses de dificultades económicas y una fuerte caída en la cantidad de pasajeros. El servicio, que durante décadas también permitió conectar de manera directa a localidades como Firmat y Casilda, ya había reducido sus frecuencias a apenas tres días por semana.
Una línea que dejó de ser rentable
El propietario de la empresa, Ignacio Favre, explicó que la continuidad del recorrido se volvió imposible por el aumento de los costos y la baja recaudación.
“Tuve que cortar el servicio porque me fundí, me quedé sin recursos”, sostuvo el empresario al explicar los motivos de la suspensión.
Según detalló, solamente los gastos de gasoil y peajes rondaban los $600.000 por viaje, sin incluir los salarios de los choferes y otros costos operativos. En algunas jornadas, en cambio, la recaudación no alcanzaba los $300.000.
La situación se agravó por la pérdida de pasajeros, la reducción de subsidios y la competencia de otras alternativas de transporte.
El último viaje: apenas 17 pasajeros
El último recorrido expuso la crisis que atravesaba la empresa. El colectivo, con capacidad para unas 60 personas, partió con apenas 17 pasajeros.
La diferencia con otras épocas es significativa: años atrás, la demanda era suficiente para que la compañía utilizara dos unidades para cubrir el trayecto.
Además, la empresa señaló que una parte importante de los pasajeros que todavía utilizaban el servicio viajaba con Boleto Educativo, pases para personas con discapacidad u otros beneficios, mientras que cayó considerablemente la cantidad de usuarios que abonaban la tarifa completa.
El costo de viajar y la competencia
Otro de los factores que incidió en la decisión fue la diferencia de precios con otras alternativas.
Favre explicó que algunos servicios nacionales que conectan Venado Tuerto con Paraná comenzaron a ofrecer pasajes cercanos a los $30.000, mientras que el boleto de la empresa para llegar hasta Santa Fe había alcanzado aproximadamente los $60.000.
La combinación entre menor demanda, mayores costos y competencia terminó haciendo inviable el recorrido.
Intentaron que otra empresa tomara el servicio
Desde Empresa Venado aseguraron que realizaron gestiones ante la Subsecretaría de Transporte de Santa Fe para intentar sostener la conexión.
Incluso ofrecieron el recorrido a otras compañías, pero ninguna mostró interés en hacerse cargo de la concesión.
La suspensión afecta también a las localidades ubicadas sobre el recorrido. Mientras Casilda todavía conservaba un movimiento importante de pasajeros, Firmat había registrado una caída sostenida de usuarios durante la última década.
Por ahora, la empresa continuará con tres colectivos y seis choferes, destinados a viajes especiales y turismo. Lo que llega a su fin es el servicio regular que durante más de tres décadas conectó Venado Tuerto y Santa Fe.
Para Favre, el cierre tiene además un fuerte componente emocional: “Haber dejado el servicio de Venado Tuerto a Santa Fe para mí es como perder un familiar”.


