El concejal Mariano Romero cuestionó la decisión y apuntó contra la política tarifaria del municipio. En un mensaje difundido en redes sociales, comparó la evolución del boleto con la inflación, los salarios y los costos operativos del sistema.
“Para pagar el ajuste de Milei, la Municipalidad le mete la mano en el bolsillo a los rosarinos”, sostuvo Romero.
El dirigente planteó que, desde diciembre de 2023, cuando Javier Milei y Maximiliano Pullaro asumieron sus cargos y Pablo Javkin comenzaba su segundo mandato al frente de Rosario, el boleto pasó de $185 a $2.150.
Según los números difundidos por Romero, en ese período el salario promedio habría aumentado 350%, la inflación oficial un 386% y el costo operativo del sistema un 295%, mientras que el boleto acumuló, de acuerdo con su cálculo, una suba del 1.162%.
“El boleto triplicó la inflación, que ya de por sí subió más que los sueldos”, afirmó.
La pérdida de poder adquisitivo
Romero también puso el foco en la relación entre el precio del transporte y los ingresos de los trabajadores. Para graficarlo, comparó la cantidad de boletos que podía adquirir un salario mínimo y un salario promedio en diciembre de 2019 con la situación actual.
“En diciembre de 2019, un salario mínimo equivalía a 519 boletos y un salario promedio a 1525 boletos. Hoy sólo alcanzan para 181 y 905”, señaló.
A partir de esa comparación, sostuvo que en el caso del salario mínimo se produjo un desplome del 65,1% en la capacidad de compra de boletos.
La discusión se da mientras el sistema de transporte rosarino enfrenta una brecha entre el costo de prestación y la tarifa que abonan los usuarios. El municipio viene justificando las actualizaciones tarifarias en la evolución de los costos del sistema y de sus principales componentes.
Críticas al modelo de transporte
El concejal opositor también cuestionó el funcionamiento general del sistema y la política implementada por el municipio durante los últimos años.
“Tampoco es algo nuevo. La única idea del intendente en materia de transporte es aumentar y aumentar”, expresó Romero.
En ese marco, sostuvo que el sistema depende actualmente de distintos mecanismos de subsidio y beneficios para determinados usuarios.
“El sistema de transporte es insostenible. Sólo sobrevive gracias al Boleto Educativo Gratuito y los atributos sociales de la SUBE”, afirmó.
Y agregó: “¿Y el resto de la gente? Tiene que seguir movilizándose”.
Para Romero, las dificultades para afrontar el costo del transporte público también ayudan a explicar el crecimiento de alternativas por fuera del sistema tradicional.
“De ahí a que florezcan los servicios desregulados y las plataformas”, planteó.
El debate por Uber y DiDi
La discusión tarifaria coincide además con el tratamiento de un proyecto para regular las aplicaciones de movilidad en Rosario, entre ellas Uber y DiDi.
Romero vinculó ambos debates y cuestionó la iniciativa impulsada por el Ejecutivo municipal.
“Un día antes del aumento del boleto, el intendente ingresa un proyecto hecho a la medida de Uber, Didi y demás servicios digitales de remisería trucha”, sostuvo.
Según el concejal, uno de los puntos centrales del proyecto es la posibilidad de que las plataformas establezcan una tarifa vinculada al valor del transporte público.
“El plan del Estado municipal se transparenta cuando vemos que el texto les permitiría cobrar como tarifa el precio de un boleto de colectivo”, afirmó.
Romero también cuestionó las condiciones laborales asociadas a las plataformas digitales y sostuvo que su regulación debería ser analizada en el marco de una discusión más amplia sobre el modelo de transporte.
“Amén de que legalizar Uber es darle un marco normativo al trabajo en negro y la competencia desleal”, expresó.
La discusión de fondo
Finalmente, el dirigente llevó el debate más allá de la tarifa del colectivo y de la regulación de las aplicaciones. En su planteo, vinculó la discusión local con el rol del Estado en la planificación de sectores estratégicos.
“Lo más preocupante es la respuesta del Municipio a una discusión de fondo que se está dando a nivel nacional: ¿los argentinos podemos formar parte de la planificación y las decisiones en áreas estratégicas o sólo somos socios menores de actores más poderosos?”, planteó Romero.
Y cerró con una crítica dirigida a los gobiernos nacional, provincial y municipal:
“Pullaro, Milei y Javkin ya eligieron en qué vereda pararse”, concluyó.
Desde este lunes, el boleto de colectivo en Rosario costará $2.150, en un contexto en el que el aumento de la tarifa y el futuro del sistema de transporte prometen continuar como uno de los principales debates políticos de la ciudad.


