José Luis Volando continuará como vicepresidente de la Federación Agraria Argentina (FAA) luego del Congreso realizado en Rosario, donde se renovaron las autoridades de la entidad.
En diálogo con Infocielo Santa Fe, el dirigente analizó la situación que atraviesa el sector agropecuario y advirtió que el crecimiento de los volúmenes de producción no necesariamente se traduce en una mejora para los productores.
Retenciones: “Es uno de los impuestos más injustos”
Volando destacó que el Congreso ratificó la conducción de la presidenta de la FAA, Andrea Sarnari, y puso nuevamente en el centro de la discusión la situación de las producciones regionales y familiares.
“Fue una ratificación de la conducción de Andrea Sarnari y también hubo un reconocimiento de las distintas realidades productivas del país, principalmente de las producciones regionales y familiares”, explicó.
En ese marco, volvió a cuestionar las retenciones.
“Venimos hablando de este tema desde hace muchos años. Incluso desde el propio Gobierno se reconoce que las retenciones son uno de los impuestos más injustos que existen”, señaló.
Para el dirigente, el reclamo no implica desconocer las dificultades fiscales del Estado, pero sí plantea la necesidad de buscar otras fuentes de recursos.
“Entendemos la urgencia que puede tener el Gobierno en materia fiscal, pero creemos que también se pueden obtener recursos de otros sectores, como la energía y la minería. Lo que planteamos es que no haya un ajuste permanente sobre el campo”, sostuvo.
Más producción, pero productores en crisis
Uno de los principales planteos de Volando apunta a diferenciar el crecimiento de la producción de la situación económica de quienes producen.
“Es cierto que en los últimos años aumentó el volumen de granos producido y también la cantidad de kilos de carne. Pero mayor producción no significa necesariamente que haya una mejora para el productor”, afirmó.
Según explicó, los productores argentinos son altamente eficientes y utilizan tecnología de punta, pero esa mayor productividad no necesariamente se refleja en una mejora de las economías del interior.
“Que haya más producción no significa necesariamente que haya una mejora en los pueblos del interior”, remarcó.
A su vez, advirtió por la caída del consumo interno.
“Hay que mirar qué está pasando con el consumo, con los salarios y con los trabajadores. Hoy la gente consume menos carne, consume menos leche y una parte de esa producción se compensa con exportaciones”, explicó.
La situación de los tambos: “Es muy difícil sobrevivir”
El sector lechero aparece como uno de los puntos que más preocupa a Federación Agraria.
“Es uno de los sectores más complicados. En los últimos años estamos produciendo aproximadamente el mismo volumen de leche, con algún incremento el año pasado, pero la realidad es que hoy estamos ante uno de los precios más bajos que ha recibido el productor de leche en los últimos diez años”, sostuvo Volando.
La situación, según explicó, golpea especialmente a los establecimientos pequeños.
“Para un productor de nuestra escala, que tiene alrededor de 120 o 130 vacas, es muy difícil sobrevivir. Y existe el riesgo de que la producción de los establecimientos más pequeños termine siendo absorbida por los más grandes”, advirtió.
El precio de la leche y la diferencia entre productor y góndola
Volando también cuestionó la distribución de los ingresos a lo largo de la cadena comercial.
“Yo cobro alrededor de 530 pesos por litro de leche y ese mismo litro llega a la góndola a valores de entre 2.500 y 3.000 pesos”, señaló.
Para el dirigente, existe una diferencia que no se justifica por el procesamiento del producto.
“Estamos hablando de un producto que tiene un procesamiento relativamente bajo: se pasteuriza y va directamente a la góndola. No debería existir una diferencia semejante”, afirmó.
En ese sentido, apuntó especialmente a la comercialización, aunque también mencionó los impuestos y los problemas de infraestructura como factores que encarecen el producto.
“Todos somos parte de la cadena, pero creo que el problema más grande está en la parte comercial”, sostuvo.
Caminos rurales y energía: los costos que golpean al productor
El dirigente también puso el foco en los problemas de infraestructura que afectan al sector.
“La leche tiene que trasladarse muchas veces por caminos de tierra o rutas en malas condiciones. Eso genera más roturas, más demoras y mayores costos”, explicó.
A esto se suma el fuerte incremento de los costos energéticos.
“El tambo tiene un consumo de electricidad muy grande. No estamos hablando del consumo de una vivienda. El costo de la luz aumentó muchísimo”, afirmó.
Como ejemplo, contó: “En mi caso particular, estoy pagando alrededor de 3 millones de pesos por mes solamente de electricidad para mantener funcionando el tambo”.
Economías regionales: “El Gobierno debería mirar mucho más al interior”
Volando cuestionó el foco de las políticas oficiales y reclamó una mayor atención sobre las economías regionales.
“Nosotros decimos que el Gobierno nacional debería mirar mucho más las economías regionales”, sostuvo.
En ese sentido, planteó una comparación con la atención que reciben sectores como la minería y la energía.
“El Presidente visita empresas mineras y sectores energéticos porque son actividades que generan grandes números. Pero también sería bueno que visitara a los productores de las economías regionales, a quienes producen cítricos, olivos, frutas y tantas otras actividades que generan trabajo y arraigo en el interior”, señaló.
Para el dirigente, existe una mirada demasiado concentrada en las variables macroeconómicas.
“Hay una mirada muy enfocada en la macroeconomía, pero en la microeconomía estamos muy complicados”, afirmó.
Créditos accesibles para evitar el éxodo del campo
Como alternativa, Federación Agraria plantea facilitar el acceso al financiamiento para los pequeños productores.
“Para que la gente se quede en el interior del país, para que haya seguridad, escuelas, servicios y vida en las localidades, hay que fomentar al pequeño productor”, sostuvo Volando.
“Una herramienta fundamental son los créditos accesibles. La tecnología es cara. La robótica, los tractores y las nuevas herramientas productivas requieren inversiones muy importantes”, agregó.
Y comparó la situación con el acceso a la vivienda: “Es parecido a lo que ocurre cuando una persona quiere comprar una vivienda y necesita recurrir a un crédito hipotecario. En el campo debería existir algo similar: financiación a largo plazo y con condiciones que permitan incorporar tecnología y mejorar la producción”.
Compra de tierras por extranjeros: Federación Agraria analiza recurrir a la Justicia
Otro de los temas abordados fue la compra de tierras por parte de extranjeros.
“Nosotros entendemos que tiene que existir un límite para la compra de tierras por parte de extranjeros”, afirmó.
Volando explicó que la entidad analiza recurrir nuevamente a la Justicia para defender la existencia de restricciones.
“Desde Federación Agraria queremos buscar las herramientas legales para defender la existencia de esos límites y, si es necesario, recurrir nuevamente a la Justicia”, señaló.
“No se trata solamente de una cuestión económica”
Para el vicepresidente de FAA, la discusión por la propiedad de la tierra también involucra el arraigo de las comunidades del interior.
“No se trata solamente de una cuestión económica. También hablamos de arraigo y de soberanía territorial”, sostuvo.
Y agregó: “Si no existe ningún límite, con el tiempo se puede desplazar a quienes viven y trabajan en esos territorios”.
“No estamos hablando solamente de una cuestión nacionalista. Estamos hablando de la gente que vive allí, que produce, que trabaja y que sostiene las comunidades del interior”, remarcó.
El próximo desafío de Federación Agraria
Tras la renovación de autoridades, Volando señaló que el objetivo será transformar las conclusiones del Congreso en acciones concretas.
“Cuando se realiza un Congreso no solamente se renuevan autoridades. También se discute producción, comercialización y las diferentes realidades productivas del país”, explicó.
De cara a los próximos meses, adelantó que habrá líneas de trabajo específicas para cada actividad.
“En el caso de la lechería habrá determinadas acciones; en ganadería, otras; y en materia de tierras también tendremos que avanzar con las herramientas legales que correspondan”, concluyó.


