El concejal Juan Monteverde, impulsor de la jornada, planteó que el endeudamiento “es un problema social y como tal requiere una solución política”. Según datos expuestos durante el encuentro, unas 500 mil personas tienen algún tipo de deuda en Rosario y alrededor de 120 mil presentan dificultades para pagarla.
“Hay que salir de la culpa y la vergüenza que puede dar el tener una deuda”, sostuvo Monteverde, y agregó: “La deuda se lleva parte del salario pero también se lleva sueños y ganas de proyectar un futuro”.

El crédito como mecanismo de subsistencia
Uno de los datos más contundentes fue aportado por Ariadna Ciammarello, coordinadora del Área Financiera de la Oficina de Derechos Ciudadanos. Entre el 10 de diciembre de 2025 y el 1 de octubre de 2026, el organismo atendió 7.400 casos, de los cuales 2.900 fueron financieros, unos 1.800 más que en el mismo período anterior.
“La problemática que tratamos obviamente del año es el sobreendeudamiento”, explicó. Y marcó un cambio central: “El crédito, después de ser una herramienta para progresar, pasó a ser un mecanismo de subsistencia”.

Según Ciammarello, las tarjetas ya no se utilizan principalmente para comprar electrodomésticos, tecnología o viajes, sino para sostener los gastos cotidianos. “La tarjeta de crédito pasó a financiar el salario, el ingreso que no alcanza”, afirmó.
La funcionaria también advirtió por créditos digitales que se otorgan rápidamente y sin evaluar la capacidad de pago. En algunos casos, detectaron tasas de entre 300% y 800% anual, que llegaron hasta el 1.858%.
Alquiler, comida y deuda
El problema también atraviesa de lleno a los inquilinos. Ariel D’Orazio, del Consejo Asesor de la Vivienda de la Oficina de Derechos Ciudadanos, señaló que para ingresar a un alquiler en Rosario una familia puede necesitar más de 2 millones de pesos.
“¿Cómo no se va a endeudar el inquilino?”, planteó. Y describió una situación que se repite en los hogares: “Lo que vemos en cada variante de endeudamiento es la lista de supermercados en el resumen de la tarjeta de crédito. Y eso es lo grave”.

“Están pagando comidas, están endeudándose para pagar lo que comen todos los meses. Es crítico”, agregó.
Refinanciar para volver a caer en mora
Ciammarello también puso el foco en las refinanciaciones. Según explicó, muchas entidades ofrecen extender los pagos durante 60 o 72 meses, pero incorporan nuevos intereses y capitalizaciones.
“La refinanciación tiene que ser una solución al deudor”, sostuvo, pero advirtió: “La refinanciación termina agravando su situación”.
El dato más preocupante es que el 50% de las personas que refinanciaron volvieron a caer en mora dentro de los 12 meses.
También alertó sobre prácticas de cobranzas abusivas: algunas deudas pueden triplicar o quintuplicar su valor original, e incluso se reclaman obligaciones que ya estarían prescriptas.
Reclamos políticos y defensa de los consumidores
Durante la jornada, el diputado nacional Germán Martínez presentó iniciativas para abordar la morosidad, con propuestas de regularización de deudas, períodos de gracia, refinanciaciones con tasas especiales y suspensión de embargos.

La diputada Caren Tepp sostuvo que más de la mitad de la población adulta argentina está endeudada y reclamó discutir las tasas de interés. “Las deudas están más que saldadas, porque son las familias las que nos piden planes para pagar”, afirmó.
Desde la Legislatura provincial, Lucila De Ponti remarcó que “el endeudamiento no es un problema individual sino social y colectivo”, mientras que Miguel Rabbia advirtió: “Una deuda puede vaciar un bolsillo, pero además llena una casa de angustia”.
Por su parte, la exconcejala Jésica Pellegrini presentó el Manual de Autodefensa Financiera: “No es un manual de educación financiera, sino una herramienta de defensa”. Y fue contundente: “Tener una deuda no constituye un delito: el delito es la usura y la extorsión”.
El cierre volvió a poner el foco en la dimensión social del problema. Monteverde pidió “dejar de naturalizar vivir mal” y sostuvo: “Nos merecemos vivir bien”.


