El Senado sumó a su mesa de entradas un debate históricamente postergado: el estrés, la angustia y la contención psicológica en ámbitos de alta tensión. El senador Pablo Petrecca, presidente de la bancada PRO, presentó un paquete de proyectos para que el Estado deje de correr detrás de las tragedias y comience a intervenir desde la prevención y la detección temprana.
“La salud mental no puede ser un tema del que nos acordemos solamente cuando ocurre una tragedia o cuando una situación llega al límite”, advirtió el legislador amarillo al defender sus iniciativas.
El primer proyecto apunta directo a la estructura de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, una fuerza cuyos integrantes conviven a diario con la violencia extrema, experiencias traumáticas e incidentes con armas de fuego. La iniciativa propone la creación por ley del Régimen Provincial de Prevención, Atención y Seguimiento de la Salud Mental para el personal policial.
Si bien la Ley 13.982 ya reconoce el derecho a la asistencia psicológica, Petrecca busca darle un paraguas de protección institucional y continuidad en el tiempo. El eje más espinoso que aborda el texto es el temor a las represalias internas. En ese sentido, el artículo 8 de la ley decreta que la solicitud o realización de asistencia en salud mental “no podrá constituir, por sí misma, antecedente desfavorable para la carrera del agente ni fundamento autónomo para la adopción de medidas disciplinarias”.
“Un policía puede pedir ayuda sin miedo. Pedir ayuda no puede ser motivo de estigmatización ni convertirse automáticamente en un obstáculo para su carrera”, enfatizó el senador.
El articulado también obliga a crear protocolos de acción tras “acontecimientos críticos” en servicio (como procedimientos con múltiples víctimas o la muerte de un compañero); garantiza la confidencialidad absoluta de la información psiquiátrica; y aclara que asistir a terapia no determina por sí solo la pérdida de “aptitud psicofísica” ni genera la baja del servicio.
EL FOCO EN LAS AULAS Y LA ANGUSTIA ADOLESCENTE
La segunda pata de la propuesta de Petrecca saca la lupa de los patrulleros y la pone sobre los pizarrones. Atendiendo al alarmante crecimiento de las problemáticas emocionales en niños, niñas y adolescentes, el senador impulsa un relevamiento para conocer con qué herramientas reales cuentan las escuelas bonaerenses para detectar casos de angustia, violencia o ansiedad.
El proyecto busca determinar qué porcentaje de las instituciones educativas cuenta efectivamente con profesionales de la psicología y qué vacantes permanecen sin cobertura institucional.
Para darle volumen a esta iniciativa, el legislador mantuvo reuniones con las autoridades del Colegio de Psicólogos. “Cuando hablamos de educación, no podemos mirar solamente los contenidos o los resultados académicos. También tenemos que preguntarnos cómo están nuestros chicos y quién los escucha”, sentenció Petrecca, buscando que la Legislatura entienda que la salud mental dejó de ser un problema estrictamente hospitalario para transformarse en una urgencia de la seguridad y las escuelas de la Provincia.


