El paro de controladores aéreos anunciado para esta semana sufrió un giro de último momento. La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) resolvió suspender por 48 horas las medidas de fuerza previstas para este jueves 26 y viernes 27 de febrero, tras la apertura de una instancia formal de negociación con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) en la Secretaría de Trabajo.
Desde el gremio explicaron que la decisión apunta a “facilitar el diálogo” y generar condiciones para alcanzar una respuesta concreta a los reclamos salariales y laborales que originaron el conflicto. No obstante, advirtieron que se trata de una tregua provisoria y que el plan de lucha continúa vigente ante la falta de soluciones de fondo.
Reclamos salariales y condiciones laborales
ATEPSA sostiene que el conflicto responde al deterioro del poder adquisitivo frente a la inflación y a condiciones de trabajo que, según denuncian, impactan tanto en la situación de los trabajadores como en la seguridad operativa del sistema aeronáutico.
En ese sentido, el sindicato remarcó el carácter estratégico de la labor que realizan los controladores aéreos y planteó que el reconocimiento salarial debe estar acorde con la responsabilidad de garantizar la seguridad de cada vuelo. Desde la organización insistieron en que la suspensión temporal de las medidas “no implica un retroceso en los reclamos”, sino una señal de voluntad para avanzar en una negociación efectiva.
Medidas confirmadas para el fin de semana
Pese a la apertura del diálogo, el cronograma de acciones gremiales previsto para los próximos días se mantiene sin modificaciones y podría generar demoras o reprogramaciones en distintos servicios aéreos:
- Sábado 28 de febrero: afectará a la aviación general y no regular (vuelos privados y no comerciales), de 13 a 16.
- Domingo 1 de marzo: paro en la aviación comercial regular con destino nacional, de 9 a 12.
- Lunes 2 de marzo: cese total de actividades para toda la aviación, de 5 a 8.
Desde el gremio explicaron que estas medidas impactan principalmente en las autorizaciones de despegue y en la aprobación de planes de vuelo, es decir, en las operaciones en tierra. Sin embargo, aclararon que quedarán exceptuados los vuelos sanitarios, humanitarios, de emergencia y los servicios oficiales del Estado.
Mientras desde el área gubernamental destacaron la suspensión temporal de las protestas y aseguraron la normal prestación del servicio durante las próximas 48 horas, el sindicato subrayó que el conflicto continúa abierto y que el resultado de las negociaciones será determinante.
“El diálogo debe traducirse en respuestas concretas”, señalaron desde ATEPSA, y advirtieron que, de no registrarse avances sustanciales en las conversaciones, las medidas de fuerza previstas se llevarán adelante según lo anunciado.

