El exembajador argentino en España Ricardo Alfonsín cuestionó con dureza el comportamiento de Javier Milei durante su visita al país europeo, donde insultó al presidente Pedro Sánchez, atacó a periodistas y quedó envuelto en una controversia por la ausencia de encuentros con dirigentes que considera aliados. “Se va de boca, de atropellado” resumió en diálogo con Infocielo, al analizar las consecuencias políticas y diplomáticas de la gira.
“Yo creo que Milei ratifica una vez más que no tiene la menor idea acerca de cuáles son las cosas que debe, que puede hacer o no un presidente. No tiene idea acerca de lo que debe hacer ni acá ni en el extranjero. La verdad que no nos hace quedar muy bien a todos los argentinos”, sostuvo el fundador de FORJA.
El exdiputado nacional también cuestionó los ataques del Presidente a la prensa, entre ellos los dirigidos a una periodista española que le preguntó por los desencuentros con Vox. Milei la calificó de “corta intelectualmente y miserable”, además de protagonizar otros cruces con trabajadores de medios durante su visita.
“Lo que ha hecho hoy con el periodismo, no solamente con la señorita esa que le preguntó por los desencuentros con Vox, sino por lo que hizo después con otros periodistas que vi, también los maltrató mucho y es un despropósito”, señaló Alfonsín.
“No tiene derecho a decir las barbaridades que dijo”
Uno de los cuestionamientos centrales del dirigente nacional estuvo dirigido a los ataques de Milei contra el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien calificó de “impresentable dictador”. Para Alfonsín, las diferencias políticas entre ambos mandatarios no justifican que el jefe de Estado argentino insulte a su par durante una visita oficial.
“Pedro Sánchez puede a él no gustarle, pero él no tiene derecho a decir en España, en nombre de los argentinos además, porque se supone que nos está representando, no tiene derecho a decir las barbaridades que dijo”, afirmó.
Y agregó: “No tiene derecho a decirlas como presidente ni tiene derecho a decirlas en un país extranjero, cosas de un presidente. Es una barbaridad. Yo no había visto nunca algo semejante” afirmó.

Alfonsín, que se desempeñó como embajador argentino en España entre 2020 y 2023, advirtió que este tipo de episodios no quedan circunscriptos a una disputa personal entre dirigentes. A su entender, también afectan la imagen internacional del país y generan desconcierto entre quienes siguen de cerca la política argentina.
“A mí me llaman todavía de España, por ejemplo, para preguntarme por este señor, asombrados, incrédulos frente a los comportamientos que tiene, frente a las noticias que llegan relativas a lo que él hace y dice acá en Argentina”, contó.
Según explicó, esas consultas provienen tanto del mundo de la política y el periodismo como de personas vinculadas a los negocios o interesadas en invertir en la Argentina. “No lo pueden creer”, sintetizó.
El desplante de Abascal y el protocolo con el Rey
La visita también dejó expuestas las dificultades de Milei para concretar encuentros con referentes políticos españoles de su órbita ideológica. Uno de los casos que destacó Alfonsín fue el de Santiago Abascal, líder de Vox, quien finalmente no se reunió con el mandatario argentino y viajó a Galicia.
Para el exembajador, el dirigente español pudo haber evaluado que una fotografía con Milei terminaría siendo contraproducente en medio de la controversia por sus declaraciones contra Sánchez.
“Tal vez el propio Abascal aceptó ese encuentro porque creía que le podía venir bien. Pero bueno, luego deben haber comprobado que podía resultar negativa una foto con él e hicieron lo posible, y lo lograron, para evitar ese encuentro”, analizó.
Alfonsín fue todavía más gráfico al describir el viaje de Abascal: “Se fue a Galicia. Se fue lo más lejos posible de Madrid para no estar con Milei” advirtió.
En su interpretación, el desplante también pudo haber incidido en el ánimo del Presidente y en sus posteriores reacciones ante los periodistas. “La verdad que el momento para él debe haber sido muy desagradable. Pero así es, se va de boca, de atropellado”, insistió.
También vinculó esos comportamientos con lo que describió como una posible falta de estabilidad emocional, aunque aclaró que no podía determinar sus causas. “Yo no sé si tiene algún problema de tipo emocional, no sé cómo llamarlo, que deberían los amigos aconsejarle que se haga asesorar por alguien, a ver si tiene que hacer algo para controlar esa falta de estabilidad emocional que tiene”, sostuvo.

A eso sumó los cuestionamientos por el intento de reunirse con el rey Felipe VI sin atender, según su planteo, el orden protocolar de los encuentros institucionales en España.
“¿Y después quería reunirse con el Rey sin conocer que para visitar al Rey tiene que visitar primero al presidente? No tiene ni idea”, afirmó.
Las críticas a la oposición dialoguista
Más allá del episodio internacional, Alfonsín apuntó contra los sectores políticos argentinos opositores que, a su juicio, contribuyeron a normalizar los comportamientos del Presidente desde antes de su llegada a la Casa Rosada.
El dirigente sostuvo que ya durante la campaña electoral de 2023 advertía sobre las consecuencias que podía tener el estilo confrontativo de Milei. Sin embargo, recordó que buena parte de la oposición, entre las que ubicó al radicalismo, relativizó aquellas actitudes y las presentó como una cuestión de personalidad o de estilo.
“Yo en el 2023 ya decía que este señor no podía sino causarnos muchísimos disgustos si ganaba las elecciones, de acuerdo a cómo se comportaba él con relación a la oposición, con relación a los que discrepaban con él, con relación al periodismo”, recordó.
“Yo me horrorizaba frente a esto, porque creía que en realidad estábamos frente a una personalidad muy autoritaria, muy autocrática y que iba a gobernar de esa manera. No nos hemos equivocado”, agregó.
En ese marco, cuestionó especialmente el silencio de sectores del PRO y del radicalismo frente a los ataques presidenciales. Para Alfonsín, el problema no se limita a las relaciones internacionales, sino que también alcanza a la convivencia democrática dentro del país.
“Me parece que tenemos que decirle desde la política que esto no es normal, que esto es muy malo para el país, porque nos hace mal como país”, planteó.
También advirtió que la falta de cuestionamientos de la oposición dialoguista puede terminar alejándola de una sociedad que reclama respuestas frente a los problemas económicos y sociales.
“La sociedad está adelantada a la dirigencia esa que hoy conforma ese conjunto de partidos que se llaman oposición amigable. Se van a llevar una sorpresa, porque están actuando como un oportunista sin sentido de la oportunidad”, afirmó.
En esa línea, Ricardo Alfonsín subrayó el desgaste del modelo económico y político de Javier Milei: “La oposición amigable no se da cuenta de que la gente está reclamando un cambio, que ya no quiere un presidente que insista con las políticas que han provocado los problemas sociales que tenemos nosotros, y encima tenemos que escucharlo enojándose con todos en la Argentina y en otros países del mundo” concluyó.


