Tras un convulsionado paso de diez meses por el Senado de la Provincia de Buenos Aires, Guillermo Montenegro concretó su retorno al sillón municipal de General Pueyrredón. La jugada política, que requirió la aprobación de una licencia extraordinaria de seis meses en la Cámara Alta bonaerense para permitir la asunción de la libertaria María Luján Fiego, se dio en medio de un creciente malestar social impulsado por preocupantes índices de inseguridad y un desempleo que superó el 10% en la ciudad.
En este contexto de reordenamiento local, el ex intendente y actual concejal marplatense Gustavo Pulti analizó el escenario durante una entrevista en el programa Palabras Más, Palabras Menos por FM Cielo. Durante el diálogo radial, el dirigente fue categórico al evaluar el impacto del regreso del jefe comunal y el estado de la ciudad.
“Mar del Plata está abandonada, ha sufrido abandono”, aseguró Pulti de manera contundente al describir la coyuntura que atraviesa el distrito. Según sostuvo el referente opositor, la problemática no es reciente ni se limita al período en que el jefe comunal estuvo ausente: “El abandono del gobierno municipal no empezó cuando Montenegro abandonó el cargo, sino que empezó antes; hace muchos años que Mar del Plata no tiene el cuidado, el cariño ni disfruta de sentirse convocada por un proyecto de ciudad”.
A la par de las falencias de la gestión municipal, Pulti advirtió sobre el golpe que representa la política económica nacional para la estructura productiva y social marplatense. En esa línea, remarcó que el esquema libertario afecta de forma severa el mercado interno, el poder adquisitivo de los trabajadores, los ingresos de los jubilados y la actividad comercial e industrial de la comuna. Como ejemplo del impacto productivo, denunció la pérdida de 300 puestos de trabajo en el sector textil debido a la apertura indiscriminada de importaciones.
Frente a este diagnóstico, el bloque opositor volvió a presentarle al intendente una agenda con diez ejes prioritarios de gestión, exigiendo respuestas concretas. “Normalmente ellos no escuchan; esperamos que la devolución no sea la indiferencia o el agravio, que son los únicos dos terrenos en los que se han movido”, expresó Pulti.
Uno de los puntos más críticos señalados por el concejal radica en la prevención del delito, donde remarcó una mora institucional de años. Pulti subrayó que Mar del Plata es el único de los 135 municipios bonaerenses que, habiendo firmado en 2020 el convenio con el Ministerio de Seguridad provincial para confeccionar un Plan Integral de Seguridad local, jamás lo presentó. Respecto al reciente anuncio del jefe comunal de articular acciones con la gobernación, el ex intendente acotó: “Señor Montenegro ha dicho que ahora sí va a trabajar con la provincia; esta no fue la línea de trabajo que tuvo hasta ahora, pero vemos una señal positiva si se reconoce que es un error no trabajar juntos”.
Asimismo, el reclamo incluyó la adecuación presupuestaria para los 33 centros de atención primaria de la salud y el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (CEMA), los cuales padecen un persistente deterioro edilicio y de insumos. A ello se le suman severas deficiencias en materia de higiene urbana y alumbrado público.
De esta manera, el regreso de Montenegro a la intendencia, que precipitó además reconfiguraciones en la Legislatura provincial y el debilitamiento del bloque del PRO en el Senado, abre un nuevo capítulo político cruzado por las exigencias de respuestas urgentes frente al desgaste de la gestión local.


