Los jubilados afiliados al PAMI enfrentan cuatro días de paro de médicos de cabecera y odontólogos, en medio de un conflicto por los ingresos que reciben los profesionales y las condiciones en las que prestan atención. La medida de fuerza comenzó este martes y se extenderá durante 96 horas, mientras los trabajadores reclaman una respuesta del organismo a los recortes aplicados en abril.
“Se nos redujo nuestro ingreso un 52% al cambiar la modalidad de pago mixto que teníamos antes por cápita y por consultas”, explicó Gustavo Tanus, médico y delegado de Cuyo y del NOA de la Asociación de Profesionales de Programas de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), en diálogo con FM La Cielo.
El reclamo de los profesionales abre un interrogante sobre la continuidad de la atención, especialmente para los adultos mayores que dependen de su médico de cabecera para acceder a consultas, recetas y derivaciones. Aunque el alcance concreto de las prestaciones afectadas depende de la adhesión de cada profesional, el conflicto se desarrolla sobre un sistema de atención del que dependen millones de jubilados.
Médicos que cobran menos por atender a sus pacientes
El eje de la protesta es el cambio en el esquema de remuneración que PAMI implementó en abril. Hasta entonces, los médicos cobraban una cápita por cada afiliado asignado y un monto adicional por las consultas realizadas. Con la modificación, ambos conceptos quedaron unificados y, según Tanus, eso provocó una caída del 52% en sus ingresos.
El dirigente detalló que un médico de cabecera atiende, en promedio, a 700 afiliados y cobra alrededor de $1.890.000 mensuales, con una cápita congelada en $2.700 por paciente.
“En el sistema anterior cobraba el doble más o menos, rondaba entre 3 millones y 3 millones y medio”, comparó. Para recuperar el nivel de ingresos previo al recorte, los profesionales estiman que la cápita debería ubicarse entre $4.500 y $5.000.
La disputa no es solamente salarial. Los médicos también deben afrontar los gastos de sus consultorios y una carga administrativa que se extiende más allá de las horas de atención presencial.
“Realmente es inviable tener un consultorio en estas condiciones, nos tenemos que hacer cargo de todo: PAMI no aporta nada de insumos ni impuestos”, afirmó Tanus.
El impacto también alcanza a la atención odontológica
La situación que describió el delegado gremial es todavía más delicada para los odontólogos, que deben cubrir los costos de materiales e insumos específicos.
“Los odontólogos cobran de cápita 374 pesos. Si escucharon bien: tres billetes de 100 y 74 pesos más”, señaló durante la entrevista.
Según explicó, un profesional con 2.000 afiliados asignados percibe $748.000 mensuales por ese concepto, antes de afrontar los gastos del consultorio, los insumos, los impuestos y los seguros profesionales.
Para los jubilados, la odontología representa otra dimensión del conflicto: la posibilidad de sostener los tratamientos y acceder a la atención necesaria en un contexto en el que los profesionales denuncian que los valores que reciben no cubren los costos de su actividad.
Cuatro días de paro y un reclamo sin respuesta
La medida de fuerza es la tercera que realizan los profesionales en lo que va del año. Tanus aseguró que las negociaciones están interrumpidas desde hace dos meses y cuestionó la falta de actualización del valor de la cápita.
El dirigente también advirtió que algunos médicos temen sufrir represalias por adherir a las protestas y denunció desvinculaciones en algunas provincias del país como Mendoza. Pese a ese escenario, sostuvo que el objetivo no es abandonar el organismo, sino recuperar condiciones que les permitan continuar trabajando.
“Nosotros no alentamos para nada las renuncias, todo lo contrario: queremos seguir trabajando en PAMI en las condiciones por lo menos que teníamos hasta abril”, remarcó.
Durante las cuatro jornadas de paro, los profesionales esperan una convocatoria que permita destrabar el conflicto. Mientras tanto, para los jubilados, la preocupación pasa por cómo sostener el acceso a la atención médica en medio de una disputa que enfrenta al organismo con quienes brindan las prestaciones.


