La diputada nacional Natalia De la Sota desembarcó esta semana la provincia de Buenos Aires con una agenda que combinó campo, producción, universidad y bajo el objetivo de ir en la búsqueda de un peronismo con una mirada más federal y con mayor protagonismo de los municipios. Su primera escala fue Tres Arroyos, donde compartió actividades con el intendente Pablo Garate.
La recorrida incluyó reuniones con instituciones sociales, referentes productivos y representantes del campo, además de encuentros con mujeres y militantes. En cada una de esas actividades, la dirigente cordobesa puso el foco en las dificultades que atraviesan los gobiernos locales y en la necesidad de fortalecer el vínculo entre el interior y la política nacional.
El desembarco en territorio bonaerense adquiere una lectura particular por el perfil de De la Sota. Hija del histórico dirigente cordobés José Manuel De la Sota, la diputada viene reivindicando una construcción peronista alejada de las discusiones exclusivamente ambacéntricas y con una agenda centrada en las provincias y las economías regionales.
Un primer puente con los intendentes bonaerenses
En Tres Arroyos, ese planteo encontró un interlocutor en Garate, un jefe comunal que gobierna uno de los distritos del interior bonaerense y una de las referencias de Sergio Massa en la sexta sección.
Durante el encuentro con representantes de la Sociedad Rural, cooperativas agrarias y la comisión administradora del Ente Vial Descentralizado, De la Sota y Garate abordaron la situación de la red vial rural y los problemas que atraviesa el entramado productivo de la región.

El eje federal apareció también al hablar del rol de los municipios. “Los municipios son la primera trinchera que responde a las necesidades concretas de la gente”, sostuvo De la Sota, al destacar el esfuerzo de las administraciones locales frente a la caída de recursos y el escenario de desfinanciamiento nacional.
Campo, universidad y agenda territorial
La visita también tuvo una fuerte impronta vinculada al desarrollo local. De la Sota recorrió el taller protegido ALPI y mantuvo reuniones sobre discapacidad y políticas de contención social, mientras que en el CRESTA respaldó el proyecto para crear una Universidad para Tres Arroyos.
Garate ratificó allí la decisión de avanzar con la iniciativa y destacó la adquisición del inmueble destinado al futuro campus. En el armado del proyecto participa además Alberto Dibbern, ex presidente de la Universidad Nacional de La Plata y ex secretario de Políticas Universitarias de la Nación.
El paso por la sede del Ente Vial, en tanto, permitió incorporar a la agenda un tema especialmente sensible para el interior bonaerense: el estado de los caminos rurales y las herramientas necesarias para sostener la actividad productiva.
La construcción de un peronismo con otra agenda
El cierre de la jornada tuvo lugar en el Sindicato de Fideeros, con un encuentro junto a mujeres, referentes comunitarias, vecinos y militantes. Allí aparecieron otros de los ejes que la diputada busca incorporar a su discurso: renovación generacional, liderazgo femenino y el impacto de la situación económica sobre las tareas de cuidado.
Más allá de la agenda puntual de Tres Arroyos, el movimiento de De la Sota abre una pregunta sobre las posibilidades reales de su construcción política en la provincia de Buenos Aires. Su llegada al territorio bonaerense suma un nombre del peronismo del interior a una discusión que, hasta ahora, estuvo atravesada principalmente por dirigentes y estructuras de la propia provincia.

En ese escenario, el vínculo con intendentes del interior puede convertirse en uno de los canales para desarrollar esa agenda federal. En Tres Arroyos, De la Sota eligió empezar por ahí: producción, municipios, universidades y territorio como puntos de contacto para una construcción que pretende mirar más allá de las fronteras de Córdoba.


